El Instituto de Estudios Vigueses desvela la cara más humana de Chalot
Presenta el último boletín de “Glaucopis” con otros doce temas
Ricardo Troncoso García-Cambón firma “Vida privada y prisión de Jacques Antoine Chalot: Comandante militar de Vigo durante su Reconquista”, uno de los artículos que recoge el último número de “Glaucopis”, el boletín del Instituto de Estudios Vigueses que se presenta mañana, a las 19:30 horas, en su sede en Cánovas del Castillo, 2.
Fruto de la investigación sobre este personaje histórico, continúa con este artículo el publicado en el número anterior, donde abordaba su estancia en Vigo, en la “Chef d´Escadron Chalot”. En esta nueva entrega desvela a un Chalot que se casó tres veces y tuvo varios hijos, “siendo su última esposa un famosísima actriz que causó furor en París, junto a la que organizó famosas tertulias en París”. Tal y como recoge en el escrito, mantuvo su éxito con las mujeres incluso durante su cautiverio en Inglaterra, a donde lo trasladaron tras la derrota en Vigo: “Trabó amistad con una señorita inglesa que acabó prendada por él, llegando a comprometer su capital y desplazándose a Francia a cuidar a los hijos de él cuando enviudó”.
Estuvo cinco años en prisión y regresó a Francia para defender París. Tras la primera derrota de Napoleón juró fidelidad a Luis XVIII, que mantuvo hasta el regreso de este. Se jubiló en 1818 con 47 años. García-Cambón, afirma que en los 18 años de campañas militares fue herido siete veces, cinco de sus caballos murieron en batalla y fue condecorado con una única tacha, Vigo.
El boletín del Instituto de Estudios Vigueses aborda además investigaciones sobre el pintor Perfecto Costas, por Manuel Costas; Tiburcio Spanochi en la Ría, contada por Ramón Patiño; lel sexenio revolucionario (1868/1874), de Juan Miguel González; los calederos de pesca, por Gonzalo Herández; los Jesuitas en Vigo, de Espinosa; los espías en la Segunda Guerra Mundial, por Giráldez Lomba; el embajador de Gondomar en el siglo XVII, por Bartolomé Benito y Ricardo Viéitez; el edificio de Urzaiz, 28, por Fernández-Xesta y Vázquez; Miguel Bezares, por Fernando Domínguez; la familia Echegaray, por Pilar Barciela y la exposición colonial Oporto 1934, de José Luis Mateo, además de un In Memoriam Ceferino Blas, por Manuel Bragado.
Contenido patrocinado
También te puede interesar