El ilustrador, el Dalí menos conocido
vigo
La sala de arte del García Barbón expone desde hoy hasta el 18 de abril "Contador de historias", una muestra de 72 imágenes del genio de Figueres, promovida por Afundación y el Museo de Artes del Grabado de Riveira
Una parte del universo de Dalí se muestra en Vigo gracias a la exposición que abre hoy sus puertas en la sala del García Barbón al público en general (ayer ya se realizaron las primeras visitas guiadas a grupos reducidos). Geniales, detallistas y llenas de simbolismos, 72 imágenes entre grabados y estampas descubren una de las facetas menos conocidas del artista: la de ilustrador.
Jesús María González de Zárate y Gloria Patón comisarían una propuesta en la que se combinan las iluminaciones de tres escritos: "Pantagruel", de Rabelais; "Le Bestiaire", de la Fontaine y "El ingenioso hidalgo Don Quijote", de Cervantes. "Dalí ilustró más de cincuenta obras de literatura, pero estas tres ejemplifican mejor los temas que le atrajeron como el devenir y el comportamiento humano", afirmó Patón, ayer, durante la inauguración de la muestra. Provocador, como siempre, pero también crítico con las instituciones, moralista y justiciero, así son los mensajes que trasladan sus ilustraciones.
La exposición presenta tres versiones de Dalí, una por cada ciclo literario. Sin embargo, en todos ellos se repiten constantes de su producción, referentes de un universo único. Se encuentran ratones blancos (agilidad), elefantes (refiriéndose a la fortaleza), la alubias (alimento del alma), las hormigas (sinónimo de decadencia), las lechuzas (en alusión a asuntos oscuros del clero), huevos (el renacer) o las mariposas (la metamorfosis).
Desde el punto de vista del estilo, también están presentes las muestras más identificativas de Dalí: espacios abiertos trazados por líneas de perspectivas, desiertos y un detallismo minucioso que requiere un gran dominio técnico del grabado.
Comienza el recorrido con "Don Quijote". Diez acuarelas, cuatro preparatorias y 32 dibujos en 21 láminas, realizadas en 1957, representa un personaje al que Dalí consideraba su álter ego, identificando a Gala con Sancho o con Dulcinea, según la circunstancia. Representa al hidalgo como un vengador que acaba con las injusticias. Sobre su cabeza ilustra el habitual torbellino de líneas o directamente la abre, mostrando el interior de la mente del ingenioso caballero. Afundación aprovechará esta exposición para celebrar el IV centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote (1615).
El espacio central se dedica a las iluminaciones de las fábulas de La Fontaine. Fechadas en 1974, son doce grabados, donde destaca el uso del color y los símbolos característicos dalinianos.
Finalmente, la sección con las 25 imágenes de "Los sueños caprichosos de Pantagruel" es la parte menos conocida de los grabados de Dalí. Tan solo expuestos en cuatro ocasiones, descubren a un autor irónico, lleno de mensajes y segundas alusiones que hace un recorrido por la corte francesa de Francisco I (siglo XVI).
En estos tres ciclos, Dalí reinterpreta unas iconografías ya existentes, reconduciéndolas a su universo personal. La complejidad de las propuestas llevó a Afundación a diseñar un programa didáctico destinado a los escolares vigueses (ya hay apuntados 600), así como organizar las visitas guiadas gratuitas todos los jueves, a las 19 horas.n
Contenido patrocinado
También te puede interesar