Los hoteles de Vigo comienzan julio con un 70% de ocupación pese al mal tiempo
Turismo
Optimismo del sector, que espera superar las cifras del año pasado, ya que “somo un destino con más que turismo de sol y playa”, y resta importancia a estos días de sol escaso
La meteorología no ha acompañado al sector hotelero en el inicio del verano. La lluvia y las temperaturas más frescas de lo habitual no son las condiciones deseadas por los que se dedican a esta actividad, en especial en un destino con playas como son las Rías Baixas y, sobre todo, Vigo. Con todo, los representantes de la patronal hotelera se muestran satisfechos y optimistas pese al mal tiempo y prevén índices de ocupación similares a los de 2023, año en el que el inicio del mes de julio estuvo marcado por el sol y el calor.
“No llueve a gusto de todos”, reconoce el presidente de la Federación Provincial de Hostelería y Turismo, César Sánchez Ballesteros, por lo que los hosteleros de primera línea de playa, por ejemplo, están algo más descontentos, pero este empresario sí que ve un clima de satisfacción en el sector: “Aunque la gente va menos a la playa, sí que viaja a poblaciones grandes a hacer compras y otro tipo de turismo, como el gastronómico”. Es por eso que los hoteleros celebran que, a pesar de ser uno de los mayores factores de atracción, Vigo y su área no sólo se beneficia del turismo de sol y playa “y hay mucho más que hacer”, como expone Ballesteros.
En la misma línea se pronuncia Iván Sánchez, presidente de Ahosvi (Asociación de Hostelería de Vigo), quien observa en los hoteles de la ciudad una tendencia “que apunta a igualar los resultados del año pasado en este mes de julio y a mejorar ligeramente los de agosto”. Así, la expectativa de estos primeros días de verano pasa por apuntar cifras en torno al 75% de ocupación (en julio de 2023 fue del 72%) si finalmente acompaña la meteorología en la segunda quincena del mes, aunque por el momento los hoteles vigueses se conforman con que “el tiempo que venga no reste” y mantenerse por encima de ese 70% que, mantienen, son buenos datos teniendo en cuenta las lluvias y las temperaturas frescas con las que han comenzado este mes.
Es por esta razón que Sánchez Ballesteros teme a las cancelaciones, ya que “cuando hay muchos días de lluvia o nublados mientras en el resto de la península hace bueno, mucha gente cancela sus estancias previstas y se marcha a otros sitios”, pero se muestra sorprendido porque “estamos viendo que los turistas que vienen aquí están aguantando este año porque Vigo no es sólo turismo de playa”.
Pero los profesionales del sector ya ponen su vista en agosto, el mes por excelencia y en el que esperan tener días de ocupación plena acompañados por la buena meteorología típica de las fechas. “Para la planta hotelera esto podría suponer uno o dos puntos más de porcentaje de ocupación media sobre los 80,5 que hubo en 2023”, indica Iván Sánchez, quien también precisa, en este sentido, que “hay que tener en cuenta que a día de hoy hay más plazas de viviendas turísticas que hoteleras”, por lo que los datos de ocupación podrían ser aún mayores en esta parte del sector. Por lo tanto, llegar al 82% de ocupación media en agosto es el objetivo principal de los hoteles vigueses.
Superar los 57.000 visitantes de agosto de 2023, un reto para el turismo vigués
Los últimos años han supuesto una escalada histórica en las cifras de visitantes que se alojan en los hoteles de la ciudad. Así lo certifica el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su Encuesta de Ocupación Hotelera, que se actualiza mes a mes. Así, los datos refrendan las sensaciones de los representantes del sector, ya que en agosto de 2023 se marcó el máximo histórico de viajeros y pernoctas en la temporada estival: un total de 56.762 y 118.798, respectivamente. Cifras solamente superadas por las que presentan los hoteles de la ciudad en el mes de diciembre, que en 2023 anotó también un récord histórico: 69.819 viajeros únicos y 113.153 pernoctas.
De este modo, los establecimientos hoteleros de Vigo se ponen como objetivo, como mínimo, igualar estas cifras inéditas. Se trata de datos elevados no sólo a nivel de volumen de visitantes, sino también de estadía, ya que el año pasado, durante los meses de julio y agosto, la media de días que estos turistas pasan en la ciudad se elevó hasta 2,1. Como referencia, normalmente este dato oscila entre 1,7 y 1,9 en los meses de menos turismo.
Queda por delante un mes y medio en el que la meteorología tiene que acompañar para saber si los el sector turístico vigués puede elevar su techo de visitantes registrados en verano por tercer año consecutivo para superar la barrera de los 60.000, ya que no ha dejado de subir desde el año de la pandemia, y a mucho mayor ritmo que antes de la misma. En Navidad, el objetivo será llegar a los 70.000 que ya se rozaron en 2023.
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