La hostelería viguesa pide el mismo protocolo de entrada que en las discotecas
LA CRISIS DEL CORONAVIRUS
El paso atrás anunciado ayer por el comité clínico que asesora a la Xunta, situando a Vigo entre los municipios en nivel medio supuso un jarro de agua fría para el sector de la hostelería.
“Vemos otra vez cómo pagamos los platos rotos”, señala César Sánchez-Ballesteros, presidente de la federación provincial de hosteleros (Feprohos). A pie de calle las reacciones son similares: “Nosotros siempre cumplimos con todo, pero somos los que salimos perjudicados”, indica Belén detrás de la barra de la cafetería Paquetá, en Gran Vía. “No es justo que tengamos que retroceder nosotros siempre cuando el problema está en las aglomeraciones, las reuniones y el ocio nocturno”, recuerda Gladys, que regenta la cafetería Vinca en Pintor Laxeiro.
La única petición por parte del sector, como expresa el propio Ballesteros, es “ejercer nuestra actividad”. Reitera el presidente de los hosteleros que “se nos señala como causantes de los contagios, pero está más demostrado que no”. Así, con este fin, proponen que, en lugar de cerrar el interior de sus establecimientos en los municipios de nivel alto, se use el mismo sistema que Sanidade ofreció al ocio nocturno: entrada a través de una PCR negativa o enseñando el certificado de vacunación. “Como solución intermedia, por lo menos podríamos trabajar”, añade Ballesteros, que lamenta este paso atrás que provocará que “muchos establecimientos que ya habían cerrado el ERTE tengan que volver a solicitar un expediente nuevo”.
Los hosteleros de a pie dicen estar hartos de estos vaivenes administrativos e insisten en que en sus negocios los clientes hacen caso. “Están exagerando”, indica Belén, que recibió la noticia de las nuevas restricciones con sorpresa. Gladys, por su parte, insiste en la importancia de “concienciar a la gente de la situación en la que estamos porque aún no hemos vuelto a la normalidad”.
Contenido patrocinado
También te puede interesar