La hostelería subió sus precios un 35% en los últimos 5 años

El coste de pedir la cuenta en cafeterías, bares y restaurantes de Vigo se incrementó diez puntos por encima de la media nacional desde la pandemia del covid

Un camarero sirviendo a clientes en una terraza de Vigo.
Un camarero sirviendo a clientes en una terraza de Vigo. | Vicente Alonso

Los precios de la hostelería aumentaron un 35% en Vigo y su provincia en los últimos cinco años, diez puntos por encima de la media registrada en España en este sector y también diez puntos más que el incremento general del Índice de Precios al Consumo (IPC) en el mismo periodo según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El mayor salto se produjo en 2022, coincidiendo con el inicio de la invasión rusa de Ucrania, cuando el encarecimiento de la energía y de materias primas comenzó a trasladarse a los precios de numerosos bienes y servicios. Ahora, el sector y los consumidores observan con preocupación la posibilidad de que el nuevo conflicto en Oriente Medio provoque otra escalada inflacionaria.

Según el índice general del IPC, los precios aumentaron en conjunto un 25% en Vigo y su provincia en el último lustro. En el conjunto de España la subida fue del 23%. Esta diferencia de dos puntos porcentuales refleja un mayor riesgo de pérdida de poder adquisitivo entre los vigueses.

Dentro del sector hostelero, los datos del INE muestran que los servicios de comidas y bebidas registraron el mayor incremento, con una subida del 36,6% en cinco años en Vigo y su provincia. En el caso de hoteles y otros servicios de alojamiento, el encarecimiento fue del 32,9%, ligeramente por debajo de la media nacional.

La hostelería y el turismo figuran entre los ámbitos donde más se incrementaron los precios en los últimos años. También los paquetes turísticos subieron un 34%, un aumento idéntico al registrado en el conjunto de España.

El encarecimiento del coste de la vida no ha sido uniforme y ha afectado especialmente a los gastos cotidianos de las familias. En el caso de los alimentos, la subida en los últimos cinco años alcanzó el 37% en Vigo y su provincia, una cifra muy similar a la media española.

Esto supone que una cesta de la compra que en 2021 costaba 50 euros se sitúe hoy en torno a los 68,5 euros. En el caso de las bebidas no alcohólicas, el incremento roza el 39% en el mismo periodo.

La energía, lo que más se encareció en el último lustro

El mayor incremento de precios se registró en la energía. Entre febrero de 2021 y febrero de 2026, el coste energético aumentó un 46,5% en Vigo y su provincia, cinco puntos por encima del conjunto de España.

La mayor parte de esta subida se produjo también a partir de 2022, coincidiendo con la guerra en Ucrania y el encarecimiento del gas en los mercados internacionales. Este incremento se produjo pese a que en Galicia la producción energética procede mayoritariamente de fuentes renovables, principalmente la hidráulica y la eólica.

A este contexto se suma ahora la tensión en Oriente Medio tras los bombardeos de Estados Unidos en Irán. Tras el inicio del conflicto, el precio del diésel se encareció en Vigo un 25% en apenas dos semanas.

Los conductores perciben ya este incremento al repostar. Como ocurrió en 2022, el temor es que el encarecimiento de la energía termine trasladándose de nuevo al resto de bienes y servicios, al elevar los costes de transporte, producción y actividad empresarial.

También se espera que el conflicto produzca un desplazamiento del turismo de los territorios afectados a países como España, incrementando la demanda, lo que podría a su vez traer consigo otro aumento en el ámbito de la hostelería y el alojamiento.

El coste de la vivienda en alquiler, al alza, un 11,7% más

La vivienda es otro de los gastos fundamentales que se incrementaron en el último lustro. En Vigo y provincia el alquiler subió un 11,7% desde febrero de 2021, por debajo de los porcentajes de otros productos, pero una subida que supone un desembolso muy importante, ya que cada vez se destina un porcentaje mayor del sueldo al pago del alquiler.

En la sanidad privada, los servicios de cuidados ambulatorios subieron un 23%, ocho puntos más que la media española, mientras que los servicios hospitalarios también se encarecieron, aunque a un menor ritmo, un 14%, dos puntos más que en el conjunto del país. Más limitado fue el impacto de la inflación en los medicamentos, un 4% más caro, tres puntos más que en el resto de España.

En cuanto a la educación, los vigueses que llevan a sus hijos a centros privados pagan un 17% más en Infantil y Primaria, un 8,6% más para Secundaria y un 10% más en la educación superior.

La compra de vehículos es hoy un 21% más caro que hace cinco años, mientras que el coste de los seguros subió un 34%.

A pesar del contexto general de subidas, el IPC revela sectores que han actuado como “válvulas de escape” para el presupuesto familiar. La tecnología lidera las bajadas, con los equipos de informática y comunicaciones cayendo un 20,5% en el último lustro. El transporte público también es más barato, en concreto, según los datos del INE, en Vigo y provincia cuesta un 6,4% menos que hace cinco años tras las políticas de bonificación y fomento de la movilidad.

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