La garrapata que causa estragos: Galicia, de las más afectadas por el lyme
Galicia es de las zonas más afectadas por enfermedad de lyme y hay pacientes que acuden a clínicas privadas
La cantante Avril Lavigne fue una de las primeras famosas en contar públicamente que padecía lyme, una enfermedad que se contrae por la picadura de una garrapata infectada por la bacteria borrelia y que en su caso le hizo pasar una larga temporada en la cama. El también cantante Justin Bieber, los actores Richard Gere y Alec Baldwin, las modelos Bella y Gigi Hadid o el presentador Jorge Fernández también padecen lyme.
Esta enfermedad, infradiagnosticada en nuestro país, provocó en los últimos años un aumento de casos en Galicia. Un estudio del Centro Nacional de Epidemiología-Instituto de Salud Carlos III revela que fue la segunda comunidad que más pacientes requirieron ingresos hospitalarios (más de 250) entre 2005 y 2019. En muchos casos puede pasar desapercibida con síntomas similares a la gripe. Si la picadura es tratada a tiempo se puede curar, pero si avanza se puede desarrollar con manifestaciones neurológicas, dolencias cardiovasculares, deterioro del sistema nervioso, pérdida de memoria, parálisis facial, artritis persistente o disfagia.
Noemia Ruibal: “Me picó de niña y enfermé ahora de lyme”
Noemia padece lyme crónico. Supo hace unos meses que padece esta enfermedad que contrajo de niña pero que no se manifestó hasta ahora, a sus 39 años. “Recuerdo quitarme bichos de la cabeza cuando era pequeña, pero qué iba a saber yo que podría ser de eso”. Esos bichos a los que se refiere la viguesa eran garrapatas que estaban infectadas. “El verano pasado empecé a tener problemas articulares y un insomnio muy exacerbado. Un día iba caminando por la calle a entrenar, me mareé y tuve un ataque de pánico que me bloqueó. Tuve que llamar a un familiar para que viniera a recogerme porque me quedé totalmente paralizada”. A partir de ahí empezó un sinfín de visitas a urgencias y una analítica a través de la Seguridad Social puso en alerta a un médico privado al que consultó en Madrid. “Mis parámetros de infección y de inflamación eran muy elevados, aunque mi médico de cabecera no me dijo nada y lo llevé de manera privada, asumiendo los gastos que sólo en medicamentos son 300 euros al mes. Él fue el que sospechó que tenía lyme, así que me hice la prueba”.
El resultado positivo llegó en diciembre y estos tres últimos meses Noemia tuvo que estar bajo el cuidado de otras personas. “Me despertaba todos los días con náuseas y mareos, la pérdida de apetito fue brutal y la inflamación en la columna me provocó dificultades para caminar porque me afectó a la coordinación de las piernas”. “Esta enfermedad ataca al sistema nervioso, deteriorándolo. Desarrollé una hernia cervical, sensibilidad química múltiple, taquicardias y disfagia (dificultad para tragar), algo de lo que aún me estoy recuperando”, relata.
Noemia contactó con la doctora Carmen Navarro Muros, una de las pocas especialistas expertas en Lyme que hay en España. “Fue mi salvación, hablo en pasado pero en realidad no estoy curada porque el lyme crónico no se cura, aunque sí se mejora mucho. No es una enfermedad lineal, sino que la bacteria suele adormecerse y despertarse cuando por ejemplo nuestro sistena inmune está débil o hay mucho estrés. Ahí es donde mi doctora me dice que trabaje, en mantener muy a raya el estrés”. En su caso, debido a la sensibilidad química que padece, no puede tomar antibiótico y está siendo tratada con herbáceos. “Es un tratamiento que viene de Alemania, tarda más que un fármaco pero ya noto resultados”.
La vida saludable que lleva desde hace años con una buena alimentación y la práctica de yoga (es profesora) también le ayudan en la recuperación. “Tuve que dejar de trabajar y aún no he podido retomar las clases. Yo, dentro de lo que cabe, estoy bien porque a pesar de que tengo muchos síntomas y que hay días que no me puedo mover es algo leve”. “Desde que fui diagnosticada contacté con personas de toda España que también sufren esta enfermedad y hay casos durísimos, por ejemplo gente que está en silla de ruedas o que tienen que darle de comer”.
Esto es lyme crónico, pero Noemia también cree importante incidir en que “no todas las garrapatas producen esta enfermedad, sólo las que están infectadas y si te pica y te tratan en el momento con un diagnóstico precoz y un antibiótico adecuado, puedes curarte. Otra cosa es lo mío, que fue de pequeña y lo desarrollo ahora, por eso me parece importante dar visibilidad, que se investigue y que el sistema sanitario público se implique".
Carmen Navarro: “Si no se coge a tiempo, es difícil que se pueda curar”
Carmen Navarro trabaja en la clínica Blue Healthcare de Madrid y atiende a pacientes de toda España, entre ellos varios de Galicia, como experta en dolencias como el lyme.
¿Qué es el lyme?
Es una enfermedad infecciosa generada por una bacteria que se llama borrelia burgdorferi, transmitida generalmente por una garrapata, la Ixodes ricinus, que tiene un caparazón duro. Esa es la versión oficial.
¿Y la no oficial?
Es una enfermedad infecciosa transmitida por garrapatas o por mosquitos o por la madre o por transfusiones o vía sexual, y además de la bacteria borrelia, que causa la infección principal, lleva otras bacterias asociadas que producen coinfecciones.
¿Es cierto que Galicia es de las zonas más afectadas?
Está extendida por toda España, pero hay más en zonas más húmedas, boscosas y donde hay ganado, como Galicia, Asturias y País Vasco.
¿Va en aumento?
Crece favorecido por el cambio climático y la temperatura más templada, aunque influyen otras cosas, si hay más roedores y conejos por ejemplo.
¿Es fácil detectarlo? ¿Cuáles son las señales de alarma?
Lo ideal es que el paciente se pudiera quitar la garrapata y que el médico tome las medidas oportunas. Hay personas a las que les muerde una garrapata a las que les sale un eritema, una erupción muy típica en diana o en ojo de buey, y eso nos está indicando enfermedad y significa que la garrapata estaba infectada. No todas las garrapatas están infectadas aunque ahora cada vez hay más que sí lo están, hasta un 70%.
¿El ojo de buey es la señal?
Sí, pero no le sale al cien por cien de las personas a las que les muerde una garrapata infectada. Le sale al 65% de las personas, así que en el resto de los casos no se le da importancia. Yo tengo pacientes que enfermaron ahora, pero que se han quitado montones de garrapatas de niños o de jóvenes porque salían al campo o tenían ganado.
¿Qué se puede hacer?
Cuando a una persona le muerde una garrapata hay que estar alerta ante cierta sintomatología que puede surgir semanas o meses después, o incluso años después. Es cansancio, dolores articulares, falta de concentración, alteraciones digestivas, hormigueo y cosas más inespecíficas.
¿Puede causar la muerte?
En los casos crónicos de personas que llevan años de evolución no, pero la persona que lo sufre “se quiere morir”. Puede causar la muerte porque entre sus efectos secundarios puede afectar al corazón (carditis de lyme) o al sistema nervioso.
¿Cómo se trata? ¿Se cura?
Si se coge a tiempo se puede curar con antibiótico. Si no se coge a tiempo, que es la mayoría de las veces porque el médico ni siquiera lo detecta, es difícil que se cure. Muchas veces hay personas que tienen esta bacteria en el cuerpo porque les ha mordido una garrapata pero el sistema inmune la controla, si no se coge a tiempo y la persona tiene síntomas primero hay que atacar con antibiótico y luego hacer que el sistema inmune funcione bien. Hay análisis de laboratorio que se pueden usar para ver si la persona ha generado anticuerpos contra la bacteria, pero en un porcentaje alto de casos sale un falso negativo y a lo mejor en unos años empieza a sentirse mal y nadie piensa en aquella garrapata. La persona no tiene un diagnóstico y pasa por paciente psiquiátrico.
¿Qué precauciones hay?
Hay que salir al campo con pantalón largo, calcetín por encima del pantalón, mangas y a ser posible con la cabeza cubierta porque a veces saltan de las ramas altas. Y al llegar a casa hay que hacer una revisión.n
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