Las fuentes de Vigo, garantía de agua durante todo el verano

El Concello realiza muestreos que permiten señalizarlas como ‘sin garantía sanitaria’, es decir, son aptas en el momento del análisis, pero no aseguran que se mantengan entre controles

La Fonte de San Antón del Pazo de Castrelos ha recuperado la etiqueta verde, sin garantía sanitaria.
La Fonte de San Antón del Pazo de Castrelos ha recuperado la etiqueta verde, sin garantía sanitaria. | VICENTE ALONSO

La ciudad de Vigo puede presumir de manantiales y fuentes que riegan sus parroquias. Más de 350. Con la ciudad adoptando medidas de ahorro, su continúo borboteo, aunque a un ritmo menor que en primavera, permite a locales y visitantes refrescarse en casi cualquier parte. Y no por falta de agua, sino por la calidad de la misma. El Concello, a través del laboratorio municipal realiza muestreos periódicos para analizar si el agua, en ese momento concreto, es potable. Hasta ahí pueden asegurar, puesto que no al no estar desinfectada no pueden garantizar su calidad. Así que lo que comprueban es que en un momento concreto no presentan contaminación y los parámetros obtenidos cumplen con la legislación vigente.

Por eso, en Vigo, la señal verde, indica que puedes beber, pero bajo tu responsabilidad. Las que no han superado los análisis están señalizadas con un cartel rojo, especificando claramente que no son aptas para el consumo humano.

Con controles periódicos, el listado de fuentes aptas va variando. Además de estar señalizado en el lugar, se puede consultar en la página web del Concello donde aparece, además, la fecha del último muestreo.

Así, por ejemplo, en el Pazo de Castrelos, esta primavera han vuelto a recibir el distintivo verde tanto la fuente de Santa Ana como la de San Antón, que llevaba unos años con el calificativo de No Apta. La causa, las obras en el Camiño da Corredoira y la construcción de nuevas viviendas, que contaminaron el manantial que la surte. Algo que se repite en las más de 350 fuentes públicas con las que cuenta la ciudad.

Por parroquias, Cabral es la que tiene un mayor número, 45, aunque solo el 38% de las mismas son aptas para el consumo. Bembrive, que se le acerca con 42 fuentes, puede presumir de que sus vecinos pueden surtirse de agua en el 52% de las mismas. Las mejores cifras se dan en el centro, aunque con un truco, se añadieron a la traída municipal en paralelo al desarrollo urbanístico de la ciudad.

En el lado negativo, Coia, que mantiene 4 fuentes que se surten de manantiales -Barciela, Barros, Figueirido y Tomás Paredes- y ninguna de ellas es apta para el consumo.

Además, como curiosidad, en el archipiélago de Cíes no existe ninguna fuente pública, pese a que si están documentados varios mantiales de agua dulce.

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