La experiencia de atravesar la Ría de Vigo a toda vela
VERANO
La embarcación “Piueiro” inició las rutas gratuitas entre Bouzas y Rande hasta mañana con la poetisa gallega como símbolo
El volanteiro “Piueiro” navega estos días por la Ría de Vigo con una gran vela en la que luce la imagen de Rosalía de Castro. Se trata de una embarcación antigua que un grupo de amantes del mar y la cultura gallega ha querido rescatar y adaptar para poder realizar rutas didácticas. “Es una dedicación intensa, de muchísimo trabajo, pero lo hacemos con mucha ilusión. El objetivo era recuperar la cultura marinera que se perdía”, explica Joaquín Cadilla, presidente de la asociación Piueiro. Hasta mañana se puede realizar el trayecto de manera gratuita entre Bouzas y Rande. En la travesía se distinguen elementos tan característicos de la ciudad como el puente de Rande y las Islas Cíes.
Este tipo de bote se empleaba para capturar merluzas a través de unas redes que, en lugar de plomo, llevaban piedras que con frecuencia se soltaban y hacían desaparecer los aparejos durante meses. Además, en la punta se situaba el piueiro, de ahí el nombre que el grupo de A Guarda le ha puesto a la embarcación. “Cada marinero tenía su marca y se avisaban unos a otros de donde tenían las redes”, explica Benito Rodríguez, miembro de la asociación.
El volanteiro dejó de emplearse alrededor de 1900, pero ahora vuelve a navegar por las aguas gallegas. Con el apoyo económico de instituciones y empresas, sobre todo las vinculadas con el sector, se pudo llevar a cabo el proyecto, que sigue necesitando dinero para mantener el volanteiro y pintarlo. “Fue una embarcación cara que pudimos construir gracias a los patrocinadores. Son doce metros y medio de eslora, cuatro de manga y uno y medio de puntal. Es una embarcación de unas 16 toneladas”, señala Joaquín Cadilla.
Sin duda, la vela es el elemento más impresionante del “Piueiro” y aseguran que “cuando se llena” pueden alcanzar una velocidad de siete nudos. “Es una vela muy clásica, muy antigua, que se llama de tercio o bastarda. Es enorme, de 103 metros cuadrados. El mástil tiene 12 metros de altura y la percha donde va la vela 16. Es lo más vistoso del barco aparte del bote, que son unas formas que ya no se construyen ni existen”, destaca el presidente de la asociación.
Además de las travesías marinas, el volanteiro también se ha adentrado en aguas dulces. Así, Joaquín Cadilla asegura que el trayecto más complicado fue en el homenaje a Rosalía de Castro que se organizó en Padrón “porque hubo que remontar los ríos Ulla y Sar, que tienen muy poquito calado para el barco”. “Tuvimos que hacer un timón específico para allí muy pequeñito. En el medio del mar estamos muy acostumbrados a navegar y aunque haya olas estamos bien, nos sentimos cómodos”, confiesa.
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