Tiran las chabolas de Santa Rita tras ejecutarse el desalojo
Las dos familias que llevaban más de una década viviendo en las infraviviendas se fueron antes de la llegada de la comisión judicial. La propiedad pondrá vigilancia en el terreno
A primera hora de la mañana de este lunes estaba señalado el desalojo de las chabolas de Santa Rita. Las dos familias que residían allí desde hace más de una década habían logrado una pequeña moratoria de dos semanas para poder encontrar una alternativa habitacional o al menos un lugar donde guardar sus pertenencias.
La comisión judicial les advirtió que no habría más posibilidades de dilatar el proceso, en manos de un tribunal de Móstoles, por lo que iría acompañada de la propiedad y la Policía Local en caso necesario. No lo fue. Este lunes, ya no había nadie en las infraviviendas, por lo que la constructora, que adquirió el terreno en subasta, tomó posesión de la propiedad sin que se registraran incidentes.
El trámite duró apenas diez minutos, tras los cuales, las máquinas excavadoras comenzaron a demoler las chabolas. Aún quedaban algunos efectos, pero tal y como se les advirtió a los moradores de las infraviviendas, lo que quedara allí el día y fecha señalada se considerarían objetos abandonados.
A media mañana, lo que fue hogar para Carmen y sus padres, quedó convertido en trozos de madera y materiales apilados. Durante este tiempo, acompañados por asociaciones como Os Ninguéns, intentaron buscar remedio a una situación irremediable. Primero, vía judicial, pero el Tribunal de Vigo es ajeno al procedimiento, que lo lleva directamente la sala madrileña, encargada de la subasta del bien embargado y de dictar la orden de desalojo y derribo de las chabolas. Después, ante la inminencia de la ejecución de desahucio, acudiendo a las distintas administraciones en busca de salida.
La adquisición de estos terrenos se hizo en 2017 vía subasta en la que se incluían otras fincas con un valor total de tres millones de euros. El objetivo es levantar viviendas y modificar un entorno, que llevaba años en abandono, ajustándose al nuevo planeamiento urbanístico.
La propiedad, tras la demolición de las chabolas pondrá vigilancia privada en los terrenos para evitar que, mientras se materializa el proyecto constructivo, sean de nuevo ocupados.
La finca se encuentra a escasos metros de la Cidade da Xustiza y de una de las nuevas urbanizaciones levantadas en la zona, en plena expansión, con la ejecución de otros proyectos urbanísticos, que se sumarán a la futura remodelación de Plaza de España.
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