Escuela canina para los que no pueden ir a clase

Albert Garriga, referente en la educación animal, visitó Vigo para entrenar animales de una clínica y formar a otros educadores

Albert Garriga con varios de sus “alumnos” de cuatro patas que asistieron a la calse magistral.
Albert Garriga con varios de sus “alumnos” de cuatro patas que asistieron a la calse magistral. | J.V. Landín

"Estas jornadas sirven para llegar a gente a la que no llegas normalmente. Personas que tienen perro y que necesitan orientación para comprender lo que sucede en la relación con su mascota", explica Albert Garriga, uno de los nombres clave cuando se habla de educador canino y uno de los pioneros en España con más de dos décadas de experiencia en un sector que cada día está más en auge.

Con unos 50.000 perros censados en la ciudad, los problemas de relación y de comportamiento se multiplican. La clínica ArsCanis invitó a Garriga para dar una charla a un grupo de clientes y, después, una formación intensiva a educadores caninos procedentes de diferentes puntos de Galicia. Toda una oportunidad de conocer algunos de los fundamentos de su sistema basado en el conocimiento de “la comunicación del animal. Es donde se encuentran más fallos y para evitarlos, es necesario entender y saber cómo se comunican a través de sus posiciones corporales”.

Garriga está considerado como un experto en el adiestramiento de perros difíciles y en entrenar a perros de trabajo y rescate. Para ello, no solo se basa en la psicología animal; también tiene en cuenta el factor humano. Indispensable en este tandem humano/animal, por lo que en su método es indispensable también “convencer a la persona, al dueño del perro, sin culpabilizarlo”. Otro de sus secretos es que “siempre trabajo en positivo. Hago cosas que sé que a mi perro lo van a ser beneficiosas, aunque en un principio no le gusten”, explica.

Para ello una de sus claves está en “trabajar la frustración del animal para que no sufra después. La tolerancia que muchos dueños tienen con sus perros es una forma de maltrato porque a la larga, va a generar problemas que podían ser evitados”.

Uno de estos problemas puede ser un atropello no deseado cuando se escapa el animal y no obedece la orden de alto, o comer del suelo algo que puede matarlo. Dos situaciones extremadamente graves que podrían evitarse si el animal está entrenado. Y es que para Garriga muchas de estas situaciones son consecuencia de la incapacidad de “poner límites al animal. Es incómodo, pero hay que hacerlo si queremos que nuestro perro pueda enfrentar cualquier situación sin que corra riesgos”.

El momento más adecuado para adiestrar con éxito a un perro es para este veterano “cuanto antes mejor, pero un perro puede aprender y ser adiestrado en cualquier momento de su vida. Pero lo ideal es hasta el año y medio para evitar malos hábitos”.

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