El embalse de Eiras inicia agosto con la menor ocupación de la última década
La presa que abastece de agua a Vigo y la mitad de los municipios del área se encuentra al 77% de su capacidad
El embalse de Eiras, que abastece de agua a Vigo y más de la mitad de los municipios del área metropolitana, inicia agosto con el nivel de ocupación más bajo de la última década. Según los últimos datos publicados por Augas de Galicia, la presa, situada en el municipio de Fornelos de Montes y alimentada por el río Oitavén, se encuentra al 77% de su capacidad, un porcentaje que supone ocho puntos menos que hace un año por estas mismas fechas y 18 por debajo de la media registrada en los últimos diez años para el inicio del mes de agosto.
Las reservas presentan incluso una situación más delicada que la de 2017, cuando la comarca vivió el último gran episodio de sequía y hubo dificultades para garantizar el suministro de agua. El descenso de las existencias responde a un verano especialmente seco, marcado por la ausencia casi total de precipitaciones durante el mes de julio, después de un junio que fue el más seco del siglo, lo que provocó que en lo que va de verano se haya acumulado menos de la mitad de la lluvia habitual.
Durante el último pleno municipal, el concejal Javier Pardo explicó que únicamente en dos de los 31 días de julio la entrada de agua en la presa fue superior a la salida, un dato que refleja el acusado desequilibrio entre las aportaciones naturales y el consumo este verano.
El Concello declaró ya comienzos del mes pasado la situación de prealerta por sequía y activó un paquete de medidas de ahorro. Entre ellas figuran la suspensión de los baldeos con agua potable, la reducción de los riegos a lo estrictamente imprescindible, el cierre de las fuentes ornamentales que no disponen de circuito cerrado y la clausura de las duchas de las playas. Asimismo, está prohibido el llenado de piscinas y el lavado de vehículos fuera de los establecimientos autorizados. Además, se pidió a la ciudadanía un consumo responsable
Coincidiendo con este escenario, el Concello también inauguró hace unos días la nueva planta potabilizadora de Vigo. La renovación de las instalaciones incorpora mejoras en los sistemas de filtrado que permiten aprovechar las reservas de Eiras incluso cuando el embalse registra niveles bajos de ocupación. Gracias a esta actuación, la ciudad dispone de un margen adicional equivalente a unos 60 días más de agua potable con los mismos recursos hídricos.
Baíña, que abastece a Baiona, está ya por debajo del 50%
La tendencia también se deja sentir en el resto de los embalses que abastecen al área de Vigo. El de Zamáns, que suministra agua al Val Miñor, se sitúa en el 68,32% de su capacidad, 18 puntos menos que hace un año por estas mismas fechas. Más delicada es la situación del embalse de Baíña, que abastece a Baiona y desciende hasta el 48,36%, una caída de veinte puntos respecto al último verano. Precisamente el año pasado el municipio activó el protocolo para poder recibir agua desde Zamáns a partir de octubre, una medida que finalmente no fue necesario poner en marcha gracias a la llegada de las lluvias.
En el conjunto de la demarcación hidrográfica Galicia-Costa, el embalse de Vilagarcía presenta la situación más comprometida según los datos de Augas de Galicia, con apenas un 16,95% de ocupación. Cecebre, que abastece a A Coruña y es el segundo mayor embalse de Galicia tras Eiras, se encuentra al 82,58%, y Pontillón de Castro al 83,55%. Caldas de Reis se sitúa al 72,36%, Beche al 69,60% y Forcadas al 66,84%.
Nueva presa o bombeo desde el Miño, el debate del abastecimiento
La evolución de las reservas reabrió además el debate sobre la necesidad de reforzar el abastecimiento de agua en el área de Vigo, en un contexto en el que los estudios climáticos apuntan a que los episodios de sequía serán cada vez más frecuentes.
Los análisis promovidos en su día por el Gobierno, la Xunta y el Concello evaluaron distintas alternativas para incrementar la garantía del suministro, entre ellas una captación en el río Verdugo para trasvasar agua a Eiras, la construcción de una nueva presa y un trasvase desde el Miño al embalse de Zamáns, actuaciones que en su momento fueron valoradas en unos 67 millones de euros.
En el último pleno de julio, el gobierno local sacó adelante, con los votos de la mayoría socialista, una moción para defender la construcción de una nueva presa, al considerar que es la opción que ofrece una solución más sólida. Aunque Eiras es el mayor embalse de abastecimiento de Galicia, fue diseñado en una época en la que no se contemplaban escenarios de sequía como los actuales.
Contenido patrocinado
También te puede interesar