El Cunqueiro reorganiza sus camas al aumentar la demanda de ingresos

El área atribuye las causas al traslado de actividad que antes hacía Povisa y al envejecimiento de la población

El Cunqueiro vive la mayor reorganización de espacios en el área de hospitalización desde su apertura.
El Cunqueiro vive la mayor reorganización de espacios en el área de hospitalización desde su apertura.

El Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo está trabajando en una profunda reorganización de sus camas para hacer frente a un incremento destacado en el número de pacientes ingresados. La demanda ha crecido de forma notable en los últimos años y la sanidad viguesa diseña cambios para atender de la mejor forma posible a los pacientes en su hospital insignia.

Esta situación se explica por dos factores. Por un lado, se atribuye al envejecimiento de la población, que se traduce en un mayor volumen de enfermedades crónicas que a su vez conllevan complicaciones, estancias más prolongadas y más reingresos.

Por otro lado, está el impacto del imparable trasvase de pacientes desde el hospital Ribera Povisa al Cunqueiro. Desde que comenzó la libre elección de hospital, allá por 2014, más de 25.000 personas se dieron de baja del hospital concertado y pidieron su admisión en el Complejo Hospitalario de Vigo. Cuando abrió el Cunqueiro, en 2015, muchos pacientes corrieron a inscribirse en Povisa por miedo a lo desconocido pero muy poco después la tendencia cambió y año tras año se fueron sumando más pacientes a la sanidad pública viguesa. Este año no se abrirá un plazo para el cambio de hospital: solía hacerse todos los años en otoño, pero el retraso en la firma del nuevo acuerdo con el Sergas pospuso este trámite hasta la primavera de 2026. La situación es tan delicada que la Consellería de Sanidade añadió una cláusula en el reciente acuerdo con Povisa para que cualquier vecino del área sanitaria pueda solicitar su adscripción al hospital concertado y no solo los de las zonas que tenía asignadas hasta ahora, que son O Morrazo, Val Miñor y las personas que acuden a los centros de salud de Coia, Bouzas, Coruxo, Navia, López Mora, Pintor Colmeiro, Nicolás Peña, Rosalía y Beiramar. Esta cláusula se activará si Povisa baja de los 110.000 pacientes (actualmente son unos 114.000).

A este problema de fondo, se añade la necesidad de crear servicios que hasta ahora prestaba en exclusiva Povisa como Quemados o Cirugía Maxilofacial.

Los cambios son consustanciales a la sanidad viguesa. La pandemia ya había exigido crear circuitos en Urgencias y el traslado de Hado a otra zona del hospital, entre otras muchas medidas. En sus diez años de vida, el hospital también ha crecido con nuevas unidades y servicios en los pocos espacios que quedaban vacíos.

La Unidad de Quemados tendrá dos camas aisladas, sala de curas y una habitación con bañera

La nueva Unidad de Quemados contará con dos habitaciones de aislamiento, una sala de curas y una habitación con bañera para terapias.

Por otro lado, está previsto un aumento del personal de enfermería y auxiliares (TCAE) en servicios que registran mayor presión asistencial como Digestivo, Cirugía General, Cirugía Plástica y Quemados, Neurocirugía y la Unidad de Ictus. A mayores, reforzarán la hospitalización con tres celadores más.

La reestructuración beneficia también a Traumatología, con una ocupación del 100%, que ganará espacios y dejará de tener a pacientes ingresados en unidades de enfermería de otra especialidad.

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