El Cunqueiro ingresa a 1.000 personas con ictus cada año
Sanidad
Preocupación entre los neurólogos porque los pacientes tardan una media de tres horas en reconocer los síntomas y llamar al 061 en una dolencia en la que “el tiempo es cerebro”
La Unidad de Ictus del Cunqueiro ingresa a mil pacientes al año, el 75% con ictus isquémico, un 15% hemorrágico y el 10% con accidente isquémico transitorio.
Desde su apertura, los ingresos aumentaron de forma significativa, al pasar de 656 registrados en 2016 a los 1.000 del año pasado.
Atienden a todos los pacientes del área sanitaria de Vigo, siguiendo un protocolo estricto en el que, en función del tiempo de evolución, los síntomas y los resultados en las pruebas de Radiología se decide un tratamiento recanalizador, que busca abrir la arteria que está obstruida. Desde sus inicios, ingresan pacientes del área de Povisa, dado que allí no se dispone de este tipo de tratamientos. También les derivan pacientes de otras áreas gallegas, como Pontevedra y Ourense. Por otro lado, a raíz de los últimos cambios realizados a nivel asistencial en Povisa, muchos pacientes con ictus hemorrágico de este centro también están ingresando en el Cunqueiro.
Los neurólogos recuerdan que “el tiempo es clave: cuanto antes se atiende, mejor pronóstico tiene el paciente”. Sin embargo, uno de los principales problemas está en el tiempo que tardan los pacientes en llegar al hospital: una media de 184 minutos (tres horas). “Es muy importante reconocer los síntomas y contactar con el 061 de inmediato para activar el código”, subrayan.
Acortaron los tiempos
Una vez en Urgencias, la atención es muy rápida, se avisa en una media 7 minutos a Neurología. Además, se tarda 42 minutos en administrar la fibrinolisis intravenosa, fármaco que se inyecta por vena para disolver trombos, y unos 117 minutos en iniciar la trombectomía mecánica, tratamiento que intenta con un catéter restablecer la circulación cerebral.
La Unidad introdujo mejoras para acortar tiempos. El primer cuello de botella era el tiempo de tratamiento para la realización de la fibrinolisis. El fármaco se administraba en las propias camas de la Unidad de Ictus, y esto suponía un retraso de unos 15 minutos. Para reducir este tiempo se empezó a realizar en el propio servicio de Radiología, tras realizar el TAC cerebral, de forma que se consiguió una mejoría muy significativa.
El segundo obstáculo era el tiempo de realización de las pruebas radiológicas, debido fundamentalmente a la distancia que hay entre el servicio de Urgencias y Radiología. Para acortar estos tiempos, en este último año se decidió trasladar directamente a pacientes seleccionados al servicio de Radiología. De esta forma, una vez que el paciente llega a Urgencias, el 061 ya tiene las constantes vitales, ha realizado la extracción de sangre para su posterior análisis, la exploración neurológica y la historia clínica con los datos más importantes para poder continuar con el código ictus. “Aunque la experiencia de momento es limitada, hemos visto una reducción de unos 14 minutos”, aseguran.
La demanda creció casi un 40% en la última década y prevén ampliar camas
La Unidad de Ictus tiene 6 camas de monitorización desde su apertura, en octubre de 2015. Debido al aumento de demanda en los últimos años, con un incremento de cerca el 40% en ingresos, fue necesario realizar un plan de actuación para poder dar asistencia a los pacientes cuando la Unidad tiene una ocupación del 100%. En función de las características del paciente, ingresan en la Sala de Reanimación (Anestesiología), en la UCI o están monitorizados en camas de observación del Servicio de Urgencias. Se trata de una medida temporal, hasta que se consiguen liberar camas y los pacientes se pueden trasladar.
Debido a la generalización de las terapias recanalizadoras, el incremento del área sanitaria del hospital y la integración de los pacientes de Povisa se impulsó un proyecto de ampliación de camas. El objetivo es llegar a un total de 10 camas. “Estamos trabajando con la Dirección del Hospital para que su puesta en funcionamiento sea lo antes posible”, explican los neurólogos.
1.644 trombectomías
Disponen de dos tratamientos. La fibrinolisis intravenosa, que consiste en la administración de un fármaco por vena que tiene como objetivo disolver trombos, y la trombectomía mecánica, un cateterismo cerebral que permite la extracción física del trombo.
La trombectomía mecánica se puso en marcha en junio del 2016, desde entonces se han hecho un total de 1.644 procedimientos. El Cunqueiro pasó de realizar unas 61 trombectomías en 2017 hasta las 240 del año pasado. En el Cunqueiro, la trombectomía mecánica la realizan los neurorradiólogos y para ello disponen de 5 facultativos especialistas.
1 de cada 4 adultos sufrirá un ictus a lo largo de su vida
Uno de cada cuatro adultos sufrirá un ictus a lo largo de su vida, explica el neurólogo Pablo Vicente, responsable de la Unidad de Ictus del Cunqueiro. Sin embargo, esto puede variar en función de la presencia de una serie de factores de riesgo. Uno de los principales factores es la edad y la hipertensión arterial, pero también hay otros, como el tabaquismo, la diabetes, el colesterol elevado, la fibrilación auricular (un tipo de arritmia cardíaca), la obesidad y el sedentarismo. La mayor parte de los ictus están relacionados con estos factores. Un ejemplo de cómo impactan es la presencia de hipertensión arterial, que aumenta el riesgo de ictus hasta tres veces.
Los ictus también se producen en pacientes más jóvenes, que pueden llegar a tenerlo con consecuencias muy graves.
Una vez que dan el alta a los pacientes la principal recomendación es el cambio de hábitos de vida: el ejercicio físico diario, el abandono del tabaco, alcohol y drogas, el control del peso, la dieta mediterránea, la reducción del consumo de sal y grasas, la toma correcta del tratamiento médico pautado, el control de las cifras de tensión arterial, colesterol y azúcar.
Investigación en Vigo
Neurología tiene una Unidad de Investigación formada por tres personas, que se encarga de los diferentes ensayos clínicos que se realizan en el servicio, incluyendo la Unidad de Ictus. Detacan estudios realizados con nuevos anticoagulantes, nuevas moléculas para la fibrinolisis o bien tratamientos que tienen como objetivo intentar disminuir el daño cerebral después de producirse el ictus.
Contenido patrocinado
También te puede interesar