Cruz Roja lanza su primera feria de empleo con casi 30 empresas
La organización ayudó el año pasado a 416 personas del área de Vigo, que accedieron a su primer contrato de trabajo después de pasar por sus cursos o su asesoramiento
Cruz Roja lleva 25 años impulsando un Plan de Empleo que logró colocar a miles de personas en el mercado laboral en toda España. Solo en el área de Vigo, 416 personas lograron un contrato el año pasado gracias a esta iniciativa en la que asesoran, forman y hacen de mediadores con una amplia red de empresas, más de 200 en la comarca.
Ahora dan un salto importante con el lanzamiento de su primera feria de empleo, que se va a celebrar el próximo día 19 de mayo en el Auditorio Mar de Vigo. Es un foro que se celebra en otras comunidades autónomas pero que nunca había tenido lugar en Galicia. Participarán cerca de 30 empresas de distintos sectores y hasta hace unos días había más de 300 candidatos apuntados. La entrada es gratuita y solo requiere una inscripción previa (https://forms.cloud.microsoft/e/m9Q83S40rM).
La coordinadora del plan de empleo en la provincia, Alejandra Casal, señala que se trata de “unir el talento de las personas con las ofertas de las empresas”. Los participantes tendrán contacto directo con las empresas, asistir a un taller de Inteligencia Artificial aplicada a la búsqueda de empleo a cargo del profesor de la UVigo Javier Martínez, y a espacios de asesoramiento personalizado a cargo de los técnicos de Cruz Roja.
La ONG tiene programas especiales para jóvenes, mayores de 45 años, desempleados de larga duración, mujeres vulnerables, personas inmigrantes y refugiadas.
Laura García de la Rosa es prospectora de empleo en la Cruz Roja de Vigo desde hace 6 años. Se ocupa de la interlocución con las empresas y de gestionar las prácticas que siguen a los cursos de formación de la entidad. Asegura que cada vez hay más empresas dispuestas a colaborar y que confían en el trabajo de Cruz Roja. A día de hoy, hay grandes empleadores como supermercados, ayuda a domicilio y hostelería, pero también está la automoción, el congelado o la pesca. Explica que el plan de empleo es “la puerta de entrada al mercado laboral”, porque da la oportunidad pero luego los usuarios tienen que saber aprovecharla. “Encontrar trabajo les cambia la vida y tiene un fuerte componente emocional”, subraya.
Claudia (Bolivia), un contrato en Froiz
Claudia quería ser cajera, pero como el primer curso disponible de Cruz Roja era para la sección de frescos del supermercado no dudó en apuntarse para aprender este oficio y asegura que le gustó. A continuación, fue seleccionada para hacer sus prácticas en un Froiz y como dice ella, “algo debí hacer bien”, porque nada más teminar este periodo formativo la llamaron para trabajar con su primer contrato laboral. Tiene una hija de 3 años y su mayor aspiración es darle un futuro mejor. Llegó a España en octubre del año pasado con su pequeña por agrupación familiar, porque su marido ya estaba en Vigo, y con permiso de trabajo. A los pocos días acudió a Cruz Roja porque otras personas le habían hablado de su plan de empleo. “Gracias a las personas que me han ayudado estoy ahora aquí”.
Alejandra Casal: “Vienen motivados y con ganas de trabajar”
“En Cruz Roja somos muy de compartir buenas prácticas y, como vimos que la feria de empleo funcionaba muy bien en otras comunidades, nos pareció una apuesta necesaria. Empezamos por Vigo, aunque en función del resultado podríamos hacerlo en otras ciudades en el futuro”, explica Alejandra Casal, coordinadora del Plan de Empleo en la provincia de Pontevedra. La respuesta de las empresas fue buena, de hecho ya les habían consultado su opinión en un acto que se celebra todos los años para reconocer su participación en el plan de empleo. Vienen de los cuidados sociosanitarios, supermercados, hostelería, limpieza, empresas de empleo temporal, de la automoción y de otros sectores.
Las personas que acuden por primera vez a Cruz Roja llegan con un estado de ánimo bajo porque buscar trabajo es tedioso, porque no tienen una red de contactos y su formación a veces no encaja con el mercado laboral (no tienen estudios o no están homologados). Sin embargo, todos tienen en común las ganas de trabajar y la motivación, subraya.
Preguntada por la hostelería, reconoce que tenía mala prensa por los salarios y el horario, pero que esto ha cambiado. “Las empresas que trabajan con nosotros ofrecen empleos dignos”.
Alejandra Casal explica que el plan de empleo se apoya en tres pilares, la orientación (individual o grupal), la formación (prelaboral y de capacitación profesional) y la intermediación con las empresas. “Atendemos a cada persona en función de sus necesidades, nos adaptamos y les proponemos un itinerario”.
Para ella, más que las cifras, lo importante es poder cambiar la vida de una persona con nombre y apellidos con un empleo que le da autonomía y una independencia económica. “Tenemos una parte de intervención social con distintas ayudas, pero eso no se puede cronificar”.
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