“Conducir deja de ser una prioridad”

A medida que la demanda juvenil por obtener la “L” desciende, el sector se ve obligado a apretarse el cinturón

Circuito de prácticas de Piñeiral do Rei en Beade en el que se examinan vehículos de dos ruedas, transportes de mercancía y pasajeros.
Circuito de prácticas de Piñeiral do Rei en Beade en el que se examinan vehículos de dos ruedas, transportes de mercancía y pasajeros. | J.V. Landín

Hubo un tiempo en que cumplir los 18 años significaba empezar casi de inmediato las clases para obtener el permiso de conducir. Hoy esa imagen es cada vez menos habitual. Las autoescuelas observan cómo muchos jóvenes aplazan o renuncian a sacarse el carnet, incluso durante el verano, tradicionalmente la temporada con mayor actividad.

Esto es como una estación de esquí. Nosotros vivimos del verano y ellos del invierno”, resume Andrés Bugallo, director de la autoescuela Faro. Explica que la mayoría de las matriculaciones se concentran en estos meses, aunque reconoce que el perfil del alumnado ha cambiado.

Antes el grueso estaba entre los 18 y los 23 años, ahora es entre los 20 y los 25”, señala. A su juicio, la expansión del transporte público, los carriles bici y los patinetes eléctricos ha reducido la necesidad de obtener el permiso de conducir. “Al bajar la motivación, baja la implicación y aumenta el tiempo de formación”, añade.

Esa realidad también se refleja entre los jóvenes. Nayara Taboada, de 20 años, decidió aprovechar las vacaciones para sacarse el carnet porque durante el curso le resulta difícil compaginarlo con los estudios. Además, espera beneficiarse de la ayuda de 400 euros de la Xunta si obtiene el permiso antes de finalizar el verano. Aun así, reconoce que en Vigo puede desplazarse fácilmente andando o en autobús, por lo que el coche no le resulta imprescindible.

El aumento de alumnos obliga a reforzar las plantillas durante el verano, aunque la falta de profesores sigue siendo un problema. A ello se suma la escasez de examinadores, que provoca que los tiempos de espera para las pruebas prácticas se alarguen.

Por ello, Bugallo considera prácticamente imposible que un alumno que se matricule a finales de julio pueda presentarse al examen práctico antes de octubre.

Pese a que el carnet de conducir ha perdido prioridad entre los jóvenes, el verano sigue siendo la época de mayor actividad para las autoescuelas. Bugallo insiste en que el objetivo no debe ser aprobar cuanto antes, sino aprender a conducir con seguridad: “Lo importante no es hacerlo a la primera o a la quinta, sino no ser un peligro para uno mismo ni para los demás”.

Aspirante Damián Couto, de 22 años

En el circuito de prácticas de Beade, Couto se prepara para obtener el permiso para camiones con un objetivo muy distinto. Quiere dedicarse profesionalmente al transporte, una vocación heredada de su padre. Reconoce que las correcciones del profesor son constantes, especialmente en los giros para maniobrar un vehículo de tales dimensiones.

Aspirante Damián Couto, de 22 años.
Aspirante Damián Couto, de 22 años. | J.V. Landín

Andrés Bugallo: “El carné de conducir está más barato que nunca”

Bugallo, de 45 años recuerda cuando él sacó el carné de conducir. En su época estaba la práctica a 5.000 pesetas, eso son 30 euros de los de hoy en día. Dicho precio es en el que ronda hoy una práctica, “desde la perspectiva del aumento de la vida debería valer cerca de los 50”.

¿Cómo ha cambiado el perfil de jóvenes que se sacan el carné de conducir?

Antes, en mi generación, a los 17 años lo dábamos todo para sacarlo un año antes. Ahora, vienen los padres con los hijos para convencerles de que quieren pagarles el permiso de conducir.

¿Es difícil conseguir fechas para examinarse durante esta época?

Las dan cada diez o quince días. El problema es que Tráfico se empeña en no cubrir jubilaciones de examinadores, en no crear la figura de interinos como hay en otras partes de la administración. Entonces, claro, sufrimos una carestía de examinadores muy grande. Por lo que si todo el mundo lo quiere en verano, no todo el mundo puede tenerlo al mismo tiempo.

¿Cuál dirías que es el principal motivo por el que suspenden los aspirantes?

La mayoría no suspende por falta de conocimientos, sino porque cree que ya está preparada para examinarse. También hay que tener en cuenta los nervios, donde los jóvenes están acostumbrados a experimentarlos en exámenes teóricos pero muy pocas veces en prácticos. Suelen traducirse en errores habituales como un stop mal ejecutado, un aparcamiento impreciso o una maniobra precipitada.

¿Dirías que el carné sigue siendo una prioridad para los jóvenes?

Una prioridad no. Por lo menos, no como antes. Igual sí para un 50-60% pero antes era un deseo para el 90% de los que iban cumpliendo la mayoría de edad.

Director de la autoescuela Faro, Andrés Bugallo.
Director de la autoescuela Faro, Andrés Bugallo. | J.V. Landín

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