Los concellos del área piden un uso responsable del agua sin restricciones
Redondela adoptó restricciones similares a las de Vigo y Nigrán, O Porriño y Mos refuerzan el ahorro
La declaración de la prealerta por sequía en Vigo y el llamamiento del alcalde, Abel Caballero, a los municipios abastecidos por el embalse de Eiras para que adoptasen medidas de ahorro empezó a traducirse en actuaciones concretas en buena parte del área metropolitana. Mientras algunos concellos ya aplicaron restricciones en los usos no esenciales del agua, otros optaron por reforzar el seguimiento de las reservas y apelar a la responsabilidad ciudadana, a la espera de comprobar cómo evolucionan los embalses durante las próximas semanas.
El caso más contundente es el de Redondela, que decidió cerrar las duchas y lavapiés de todas sus playas, suspender temporalmente el baldeo de calles con agua potable, clausurar las fuentes ornamentales y reducir al mínimo el riego de jardines y zonas verdes públicas. La alcaldesa, Digna Rivas, subrayó que el municipio no se encuentra oficialmente en prealerta por sequía, pero defiende que las medidas se adoptan “por estricta precaución y responsabilidad anticipada, con el objetivo de evitar que la situación de las reservas empeore en las próximas semanas”.
En Nigrán, el Concello todavía no impuso nuevas restricciones, aunque ya redujo de forma interna el consumo limitando los riegos y el baldeo de calles. El alcalde, Juan González, explicó que el municipio está pendiente de una reunión con Aqualia para analizar la evolución de las reservas y advierte de que, si la situación empeora, se estudiará el cierre de las duchas de las playas y la suspensión total de los riegos.
Más prudente es la postura de O Porriño, donde el Concello recuerda que no existe ninguna prealerta oficial decretada. No obstante, el Consorcio de Aguas ha intensificado la vigilancia del sistema, incrementando el control de presiones en la red, la detección de fugas, la localización de captaciones irregulares y la supervisión de posibles consumos inadecuados.
En Mos, por ahora no se prevén nuevas restricciones. El Concello se limita a repetir la campaña habitual de cada verano para fomentar el ahorro de agua y evitar consumos innecesarios, insistiendo en la importancia de un uso responsable del recurso.
Desde Moaña, la alcaldesa Leticia Santos aseguró que no han tomado ninguna medida restrictiva para el consumo del agua en las últimas semanas. No obstante, aplican durante todo el año una política de consumo responsable, con el control periódico de los depósitos y baldeos sin desperdiciar agua. “No hay nada anunciado desde la Confederación Hidrográfica y nadie nos ha dicho que sea necesario que apliquemos medidas extraordinarias”, señaló la regidora moañesa. Instó a los habitantes de Moaña a un consumo responsable de agua en los próximos meses, para evitar el desperdicio de agua. Si la situación se agrava, recalcó, se tomarán las medidas oportunas que ya se realizaron en años anteriores. Misma premisa en Cangas. La alcaldesa Araceli Gestido indicó que, por el momento, no han aplicado restricciones severas en el consumo de agua. En cambio, ya han comenzado a economizar el recurso, con medidas de ahorro, y piden a los vecinos que sean cautos con el uso del agua.
En Baiona, donde el descenso del embalse de Baiña llevó al Concello a decretar restricciones incluso antes que Vigo, continúa vigente el bando municipal que prohíbe utilizar agua de la red para regar jardines y huertas, llenar o rellenar piscinas particulares o lavar vehículos, entre otros. Además, permanecen cerradas las duchas y los lavapiés de las playas. El alcalde, Jesús Vázquez Almuiña, recuerda que “el uso responsable del agua constituye una responsabilidad colectiva imprescindible para garantizar un abastecimiento suficiente para toda la población”.
Las medidas llegan mientras los embalses continúan perdiendo capacidad. A fecha de este lunes, Eiras almacena el 83,99 % de su volumen, casi tres puntos menos que cuando Vigo declaró la prealerta el pasado 7 de julio, mientras Zamáns se sitúa en el 76,73 %, también por debajo de los niveles registrados entonces.
El calor y la llegada de población acelera el descenso de reservas en los embalses
La evolución de los embalses continúa marcando la estrategia de los concellos del área de Vigo. Ayer, Eiras, que abastece a Vigo y a buena parte de los municipios de su entorno, almacenaba el 83,99 % de su capacidad, mientras que Zamáns se situó en el 76,73 %.
Aunque ambos niveles siguen garantizando el suministro y se mantienen lejos de una situación crítica, las reservas han continuado descendiendo desde que Vigo decretó la prealerta por sequía el pasado 7 de julio. Entonces, Eiras se encontraba al 86,7 % y Zamáns al 81 %, por lo que en apenas dos semanas ambos embalses han perdido varios puntos porcentuales como consecuencia del calor, la escasez de precipitaciones y el incremento del consumo propio de la temporada estival derivado del aumento de población en municipios más turísticos como Nigrán, Cangas o Moaña.
La situación es especialmente sensible en julio y agosto, cuando el aumento de la población en la costa y el uso intensivo de agua elevan la demanda. A ello se suma una mayor evaporación provocada por las altas temperaturas, un fenómeno que este verano vuelve a acelerar el descenso de las reservas.
Pese a ello, las distintas administraciones insisten en un mensaje de tranquilidad a la población. Ninguno de los sistemas presenta problemas de abastecimiento a corto plazo y las medidas adoptadas tienen un carácter preventivo, con el objetivo de preservar las reservas y evitar que sea necesario recurrir a restricciones más severas si la ausencia de lluvias se prolonga durante las próximas semanas.
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