La compraventa de pisos se hunde en Vigo con los precios en máximos
el problema de la vivienda
La caída en las operaciones registradas por notarios es del 30% sobre el año pasado, el peor dato desde 2017
La compraventa de viviendas se hunde en Vigo -y también en Galicia- y lo hace con estrépito en el primer semestre del año sin indicios de recuperación. Ya hubo signos evidentes a finales de 2025 y en 2026 se han consolidado y cada vez más y a ritmo creciente y por diversas causas, siendo la primera el precio, que se ha situado en las nubes, con máximos históricos del metro cuadrado, salvo en este reciente verano en que hubo un ligero descenso.
Los datos son contundentes: en los seis primeros meses solo se registraron 875 en Vigo, según el registro del Colegio de Notarios, que resulta muy preciso. Este dato supone que en todo el año, de mantenerse la actual tendencia, no se superarían las 1.700 operaciones, un descenso brusco sobre el ejercicio anterior; serían 600 menos, una caída del 30 por ciento. Y el peor dato desde 2020, en que solo hubo 1.560, pero por razones muy distintas: era el año del covid. Descontado ese ejercicio, que no puede computarse por su especificidad, hay que remontar a 2017 para encontrar un dato igual o peor, hace nueve años.
La explicación más sencilla se encuentra en el incremento de los precios, prácticamente sin parar en los últimos 20 años. En este 2026, la media constatada por el Colegio de Notarios coincide con las cifras de la Consellería de Vivenda y de portales como Idealista: se sitúa en 2.316 euros el metro cuadrado, un 70 por ciento más que diez años atrás, con récords prácticamente todos los años hasta alcanzar el tope en la actualidad. Según los notarios, el promedio a pagar por una vivienda en Vigo se ha colocado en la estratosférica cantidad de 214.618 euros, frente a los 126.000 de hace diez años. Un incremento imparable que hace cada vez más difícil adquirir un piso en propiedad.
Javier Garrido, presidente de la asociación de promotores de Vigo y la provincia Aproin, resume la situación. En su opinión, hay una enorme demanda, y cada vez mayor, “pero no a estos precios". Estima el representante de Aproin que a grandes rasgos, hay gente que no compra porque no puede y otra, “creo que más, que espera que bajen”. Pero alerta de que no es fácil que esto suceda por el fuerte incremento de los materiales y otros costes como los laborales y el precio del suelo.
"Algunos propietarios creen que todo se vende y no es así"
Las agencias inmobiliarias consideran que el mercado sigue activo, pero en una fase más compleja. “Hace unos meses comenzábamos a percibir compradores más selectivos y operaciones que tardaban más en cerrarse. Ahora, el principal condicionante es cada vez más evidente: la escasez de vivienda disponible”, señala María Jesús Gil, de Atlantic. Coincide con Aproin en que continúa habiendo personas interesadas en comprar, pero matiza que existe muy poco producto que reúna al mismo tiempo una buena ubicación, un estado adecuado y un precio asumible. “No podemos hablar de una ralentización generalizada. Las viviendas bien posicionadas siguen vendiéndose con rapidez, mientras que aquellas que salen con precios excesivos o características menos demandadas pueden permanecer meses en los portales. La falta de oferta puede transmitir a algunos propietarios la sensación de que todo se vende a cualquier precio, pero no es así. Los compradores conocen mejor el mercado, comparan, hacen números y tienen muy claros sus límites”.
También en el área
El crecimiento de los precios se mantiene con altibajos aunque con la tendencia reiteradamente hacia arriba, como señala el Observatorio Galego da Vivenda, de la Consellería de Vivenda, con datos que apuntan a un incremento cada vez más rápido y generalizado en el área metropolitana, a un ritmo mayor que en la propia ciudad. Como ya indicó este diario recientemente, ahora mismo ya resulta más caro comprar un piso en el Val Miñor, en concreto en Nigrán y Baiona, que en Vigo.
En agosto, el precio del metro en Vigo era de 2.591 euros. Sanxenxo, con 3.351 euros el metro cuadrado, es el municipio más caro de Galicia. También Pontevedra -2.586, con una subida del 17 por ciento anual- está por delante. Según la Consellería de Vivenda, con datos actualizados, en Nigrán alcanza los 3.290 euros y en Baiona a 3.069 euros. En ambos casos, con topes en el verano, donde la presión es mucho más intensa.
El metro cuadrado en Cangas se sitúa en 2.121 euros, cada vez más cerca de Vigo y con claras opciones de superar los valores medios, por el interés creciente de la villa del Morrazo tanto como primera como segunda residencia en verano.n
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