Cola ante las floristerías pese a la escalada de los precios

Festividad de Todos los Santos

La posibilidad de adaptar el pedido al presupuesto mantiene viva la tradición de los arreglos florales en las tumbas

La cola que se formó en la mañana de ayer ante el puesto de flores del Cementerio Municipal de Pereiró.
La cola que se formó en la mañana de ayer ante el puesto de flores del Cementerio Municipal de Pereiró. | Juancho Everman

Las flores son el elemento decorativo que no puede faltar en estas fechas ante la tumba de nuestros seres queridos. Para las floristerías, es una de las campañas más importantes del año, junto con el Día de la Madre y el Día de los Enamorados, aunque este año los beneficios podrían ser menores debido al alza de los precios y a la competencia experimentada por parte de otros establecimientos, como los supermercados y grandes superficies comerciales.

“La flor se pudo haber encarecido entre un 15% y un 20% debido a la subida de los costes del transporte provocados por la guerra de Irán. Aunque yo priorizo la flor de Galicia, muchas especies vienen de Holanda, Colombia o Ecuador”, señalaba a este diario Zoila Martínez, propietaria La Bohème Florista, en la calle Barcelona.

Al igual que el resto de los establecimientos del sector, este año ha optado por mantener los precios a costa de rebajar los elementos que componen cada elaboración. Así, los clientes siempre pueden llevar algún detalle para sus seres queridos.

“Lo que más demanda tienen son los centros, con precios que van de los 15 y los 50 euros”, explicaba Isabel, de Floristería Montse, donde ayer varias trabajadoras se afanaban en la realización de este tipo de composiciones ante el cementerio de Pereiró, donde está situado este puesto y donde ayer se formaron largas colas para poder acudir a este camposanto con algún elemento floral.

Desde hace quince días, estos establecimientos no han parado de recibir pedidos. Anthurium, claveles, margaritas y boris son las más demandas junto a los tradicionales crisantemos y rosas. “El problema que hemos tenido ha sido con el cambio climático, porque el calor no es bueno para conservar la flor”, explicaba Zoila Martínez.

Las floristerías no solo prestan estos días sus servicios para la elaboración de coronas, ramos y otros adornos florales. También las hay que se encargan de su colocación en las tumbas. “Hacemos también las labores de limpieza y colocación de los arreglos florales y después hacemos una foto para que el cliente tenga la prueba del trabajo. Es un servicio muy demandado por las personas que no pueden estar estos días en Vigo, pero quieren tener un recuerdo para con sus seres queridos que están enterrados aquí”, señalaba Almudena Carballo, de Floristería Montse, mientras se afanaba por cuidar unas tumbas en el cementerio de Pereiró. “La gente quiere mantener esta tradición”, aseguró.

Zoila Martínez, de La Bohème Florista, puso el foco en la profesionalización de este sector y en la competencia desleal. “Me parece indignante que se vendan flores en espacios que no están destinados para ello, es como si yo aprovechase y vendiese también otra cosa, como chucherías. También me indigna que haya fruterías que regalen crisantemos. ¡Yo no regalo calabazas por cada venta!”, se lamentó.

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