Homenaje en Pereiró
Miembros de los distintos partidos acompañaron a los familiares de políticos represaliados tras el golpe de Estado durante el acto institucional organizado por Concello en Pereiró
Emilio Martínez Garrido y José Antela Conde, alcaldes de Vigo y de Lavadores; los diputados Antonio Bilbatúa, Enrique Heraclio Botana e Ignacio Seoane; el concejal Ubaldo Gil Santóstegui y los sindicalistas Ramón González Brunet y Apolinar Torres fueron ayer recordados con una ofrenda floral al cumplirse 85 años de sus fusilamientos. Su delito, militar en el PSOE. Representantes de los distintos partidos políticos acudieron a la cita en el jardín de la Memoria Histórica, antes conocido como el cementerio civil de Pereiró.
“Tenían un proyecto compartido democráticamente con los ciudadanos y el fascismo los condenó a muerte”, apuntó Abel Caballero, que como alcalde presidió el homenaje. Remarcó que “el carácter que heredamos de ellos, el cariño a sus familiares y el respeto de sus nombres, hoy en las calles de nuestra ciudad permanecen con nosotros; sonreímos sabiendo que su principio democrático en esta ciudad continúa, Vigo encabeza un movimiento democrático, modelo de avance y concordia, el del PSOE pero visto desde aquí, desde el modelo de ciudad, un proyecto que trasciende el socialismo y que se concibe más allá de la ideología”. Mostró su convencimiento de que el reconocimiento debe ir más allá de las siglas: “Este es un acto institucional, como tiene que ser, se invitó a todos los grupos políticos para juntos, sentir que tenemos valores colectivos”, ya que aseguró "las firmes convicciones democráticas cuando enraízan son imbatibles. Acudieron al acto Gonzalo Caballero, secretario xeral del PSdG, junto a las dos diputadas socialistas de Vigo en Madrid, Olga Alonso y Ángeles Marra; la diputada viguesa en el Parlamento gallego, Carmela González, del BNG; el gobierno local en pleno, así como los concejales Rubén Alonso, de Marea, y Alfonso Marnotes, del PP, pero también Carlos Núñez (padre), Evaristo Pereira o Santomé.
“Hacen falta homenajes como este”, apuntó Emilio Otero, familiar de Martínez Garrido. La sobrina de Antela, Mª Carmen acudió arropada por los suyos. “Aún cuenta cómo su padre se fue a despedirlo a la cárcel”, explica su hija, Elena Pérez. De Madrid, cada año llega Alejandra Torres, nieta de Apolinar Torres: “Estos actos tienen mucho valor”.
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