Cientos de personas hicieron cola para la vacuna del virus sincitial en Vigo
Sanidad
Los sanitarios necesitaron refuerzos en una jornada de largas esperas en la que solo se vacunaba a la mitad de los asistentes
Cientos de personas procedentes de todos los municipios del área sanitaria viguesa hicieron ayer largas colas en el vestíbulo del Hospital Álvaro Cunqueiro con más o menos paciencia para participar en un ensayo clínico sobre la vacuna del virus respiratorio sincitial (VRS), respondiendo a un mensaje de móvil enviado por el Sergas a miles de personas mayores de 18 años.
La espera era de hora y media por la mañana porque en una primera fase los investigadores informan de su proyecto a los candidatos en grupos de ocho personas y piden su consentimiento informado para participar. Luego pasan a otra sala donde una aplicación de ordenador decía si eran del grupo con pinchazo o sin pinchazo. Nada que ver con las campañas masivas de covid y gripe, donde el proceso transcurría a velocidad de vértigo. La mañana empezó con cinco miembros del estudio clínico y terminó con refuerzos porque no daban abasto, no imaginaban una respuesta tan grande.
Muchos de los ciudadanos no sabían qué era el virus sincitial, ni tampoco que la mitad de los que estaban esperando se irían con las manos vacías porque la investigación exige tener a la mitad de los candidatos vacunados y la otra mitad no para poder comparar. La vacuna ya está aprobada y es segura, pero un grupo de investigadores gallegos quiere saber si vacunar a toda la población adulta reduce los ingresos hospitalarios. Era una inmunización que se ponía desde septiembre de 2023 a los recién nacidos para evitar la bronquiolitis, que era el principal motivo de ingreso entre los lactantes. El estudio Sincigal ofreció la vacuna primero a los mayores de 60 años y ahora a todos los adultos.
¿Qué llevó a tantas personas un sábado al Cunqueiro desde Tui, Cangas o Mondariz? En la cola había motivaciones de todo tipo. Desde una profesora que deseaba protegerse porque todos los años sufre un proceso de tos y falta de aire sin que los médicos conozcan bien la causa hasta los que se vacunan de todo lo que se ofrezca y los que directamente decían con estas palabras que les gusta colaborar con la ciencia y ser “conejillos de indias”.
Hubo también protestas y abandonos por las largas esperas ("deberían poner un filtro, con una hora establecida"), quejas de otro tipo como reclamar aparcamiento gratuito en el Cunqueiro para este tipo de campañas de vacunación y decepciones de los que se iban sin vacunar después de haber recorrido unos cuantos kilómetros.
Los responsables del estudio explicaron que empezó el 15 de diciembre en el Cunqueiro y que además de abrir este fin de semana también se puede acudir de lunes a viernes por la tarde al hospital y a un número importante de centros de salud. Los investigadores agradecieron la participación de los ciudadanos porque es clave para el ensayo.
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