Christian Gálvez, novelista: “Mi esperanza es evangelizar con mi novela, no adoctrinar”
Ahora compagina su trabajo en Telemadrid con la literatura, donde destacan sus publicaciones sobre Leonardo da Vinci, que le llevó a comisariar una exposición sobre el genio italiano
Christian Gálvez (Madrid, 1980) habló para los lectores de Atlántico de su nuevo libro “He vencido al mundo”. Actor y presentador de televisión, alcanzó su máxima popularidad al frente de “Pasapalabra”. A nivel personal está casado con la periodista Patricia Pardo, tras su relación con Almudena Cid. Cursó magisterio y filología, carreras que no finalizó. Ahora compagina su trabajo en Telemadrid con la literatura, donde destacan sus publicaciones sobre Leonardo da Vinci, que le llevó a comisariar una exposición sobre el genio italiano. Su interés por Cristo, surgido tras recuperar la fe en un viaje a Jerusalén, fructificó en dos libros, el segundo recién centrado en los últimos días de Jesús.
¿Qué le llevó a contar una de las historias más conocidas del mundo, los últimos días de Jesucristo?
El mayor riesgo es precisamente que se sabe el final: Jesús resucita. Es el mayor espóiler de la humanidad. Pero nadie conoce desde el punto de vista histórico cómo lo vivieron los de su entorno. Hablo de las emociones de los que lo perdieron. Recrea ese universo no el de la visión de Cristo.
¿Qué sacó de este proyecto a nivel personal?
Me baso en la Biblia, donde el principal mensaje es el amor. Todos merecemos perdón. San Agustín decía que si amamos, nunca dirías nada malo. Aprendí que desde el amor, hay que asumir la pérdida y el sacrificio para obtener nuestro propósito. La cuestión es ¿cuánto estamos dispuestos a sacrificar voluntariamente? Pongo en valor el sacrificio.
¿En qué se basa para la reconstrucción de los sentimientos de los allegados a Jesús?
Es una novela de ficción histórica, escrita desde la fe. Está basada en hechos reales y para mí, la resurrección fue real. La ficción está en lo más humano y terrenal.
La da una nueva perspectiva a una de las figuras más polémicas de la historia, Judas Escariote.
No se trata de justificar lo que hizo. Intento democratizar la culpa y la traición. ¿Quién no traicionó a Jesús? Pedro lo niega, Tomás necesita ver para creer. Todos huyen, solo Juan y las mujeres que se quedan al pie de la cruz. En la Biblia griega usan la palabra “entregar” para definir la traición de Judas. Jesús anuncia en tres ocasiones que lo va a hacer, es como si formase parte del plan divino. Lo elige porque debe entregarle y ser fuerte para soportar la justicia de la historia. Mateo dice que se ahorcó arrepentido, Lucas en “Hechos de los Apóstoles” afirma que se despeñó. Es un misterio lo que ocurrió, podría significar que lo asesinaron.
¿Espera con esta novela convertir a los lectores al cristianismo?
Tanto al final de mi primera novela sobre Jesús, “Te he llamado por tu nombre” como en esta segunda se ve la absoluta certeza en la fe. Mi esperanza es el poder evangelizar. Los apóstoles nos representan a todos, todos transmitimos el mensaje: Hay que saber pedir perdón y perdonar.
¿Quiere evangelizar con su novela?
Sí, evangelizar, que no adoctrinar. No quiero convertir por la fuerza. Partiendo de la ficción de esta novela, alguién podría pensar que hace tiempo que no lee la biblia y animarse a cogerla de nuevo. La idea es que si todo va mal, Jesús estará con nosotros. Es una promesa de vida.
La actuación de los judíos con Jesús hace 2000 años se puede reconocer en la actual política sionista con Palestina. ¿Es una posible lectura?
Estoy lejos de meterme yo en política. El judaísmo rechazó a Jesús como mesías, el que está por venir. En el Corán, el libro del Islám, es un profeta más. Lo que pasa en Palestina no tiene nada que ver con lo teológico, no se puede comparar. Es una cuestión política.
En los últimos años, dejó la televisión generalista para centrarse en la escritura. ¿Cómo le cambió la vida?
No fue un cambio en sí, sino otra forma de organizarse. Desde 2010 salgo en un programa de Telemadrid. Mi vida sigue siendo prácticamente igual, con menos exposición.
¿Tuvo que sacrificar para lograr su propósito?
Soy feliz, soy papá, estoy enamorado de mi mujer. Es todo lo que quería. Al final todo se coloca. Es la absoluta certeza de que Dios existe. Hay que saber cúal es el propósito de cada uno y cuánto se está dispuesto a sacrificar para conseguirlo.
¿Y hay sitio para el arrepentimiento?
Toda mi vida me he arrepentido de hacer cosas y de no hacerlas. Yo estoy donde quiero estar.
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