“Caí en la trampa, creí que hablaba con el banco y era una estafa"

Un vigués recuperará los cerca de 5.000 euros que perdió al transferir por un timo a una empresa de criptomonedas

Juan Pablo, ayer, a la salida del Tribunal de Vigo.
Juan Pablo, ayer, a la salida del Tribunal de Vigo. | Atlántico

Juan Pablo es una de las numerosas víctimas en Vigo de los ciberestafadores. Hace un año y medio, recibió una llamada supuestamente de su banco. “Era después de comer, yo estaba apurado y vi que era el banco, me aparecía así en mi móvil. Me hablaron como si fueran de la entidad, advirtiéndome de que habían intentado entrar el mi cuenta y de que iban a intentar solucionarlo. Después recibí varios mensajes en la cadena de mensajes del banco, y caí en la trampa”, explicaba ayer a las puertas del Tribunal que juzgó a su estafador.

Este biólogo siguió las instrucciones y acabó transfiriendo todo su dinero a dónde le dijeron, que resultó ser una empresa de criptomonedas, ubicada en Zaragoza. “Hubo un momento en que empecé a sospechar pero decidí hacerles caso con la intención después de anularlo todo. El problema es que ya no se pudo cancelar y perdí casi 5.000 euros, fue un golpe muy duro", señalaba mientras incidía en que “tuve que pedir prestado a mi padre y trabajar duro”.

La buena noticia es que gracias a la investigación de la UDEF de la Policía Nacional y a la propia empresa de criptomonedas, Juan Pablo podrá recuperar su dinero. “La empresa sospechó de ese movimiento que le pareció extraño y decidió retener la transferencia e informar de lo ocurrido, con una alerta a nivel europeo y facilitando información a la Policía”, cuenta este vigués.

La Policía Nacional consiguió de esta forma dar con la persona que estaba detrás de la estafa, un español afincado en Canarias que ayer compareció por videoconferencia ante la plaza 2 de Penal del Tribunal de Instancia y que reconoció los hechos, por lo que fue condenado. Al parecer, cuenta con otras causas por hechos similares. Tendrá que pagar una indemnización a Juan Pablo quien espera poder recuperar ya el dinero que la empresa embargó en su momento. “Para mí es una alegría, porque la verdad lo pasé mal y hasta daba por perdido el dinero”, aseguraba, mientras lamentaba haber “caído en la trampa”. No obstante, la experiencia le ha servido para aprender y ahora ya sabe lo que tiene que hacer para que no vuelvan a engañarle: “Si me llaman del banco tengo que colgar y llamar yo para comprobar que se trata realmente de mi entidad bancaria, porque ahora hay aplicaciones y tecnología que utilizan los ciberdelincuentes para usurpar los teléfonos y a partir de ahí preparan un engaño muy bien montado que, si te pilla en un momento en el que estás ocupado con otras cosas, es difícil de percibir”.

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