Cabral hornea una romería con 1.800 kilos de pan de millo
El parque forestal de Cotogrande acogió ayer la popular romería que recibió a cientos de visitantes llegados de varios puntos del área
Cabral volvió a rendirse ayer al pan de maíz con la celebración de la Romería do Pan de Millo, una jornada que reunió a vecinos y visitantes en el parque forestal de Cotogrande. Tras varios días marcados por la lluvia, el tiempo dio finalmente una tregua y permitió a vecinos y visitantes disfrutar de la celebración al aire libre, llena de actividades y gastronomía. La organización puso a la venta alrededor de 1.800 kilos de pan de millo, además de empanadas, pulpo y churrasco.
El presidente del Centro Cultural de Cabral, Eduardo Comesaña, destacó que, pese a las previsiones meteorológicas, el día terminó acompañando a la celebración. “Viendo el día de ayer y viendo el de hoy, la valoración va a ser positiva”, señalaba durante la mañana, convencido de que la afluencia iría aumentando a lo largo de la jornada.
El pan de millo se ofreció a ocho euros el kilo en su versión tradicional, mientras que el elaborado con pasas costaba diez euros y el que incorporaba pasas y nueces, doce. También se pudieron adquirir empanadas de millo, de aproximadamente kilo y medio, por 30 euros, además de empanadas de trigo y empanadillas.
La oferta gastronómica se completó con pulpo y churrasco, mientras que la música y el ambiente festivo acompañaron a los asistentes durante la jornada. La organización también habilitó más mesas y bancos que en años anteriores para mejorar la comodidad de los visitantes. “La gente lo pasa mejor porque tiene sitios para estar comodamente sentada”, añadía, especialmente pensando en las personas mayores.
Entre los asistentes hubo tanto habituales como visitantes que se acercaban por primera vez. Javier y Berto aseguraban que acuden “todos los años” para reunirse con sus amigos y disfrutar de la jornada, aunque este año percibían algo menos de ambiente.
Otros, en cambio, se estrenaron en la romería. Ramiro Núñez acudió por primera vez acompañado por sus compañeros y quedó sorprendido por el entorno. “Está impresionante”, afirmaba. También hubo visitantes que llegaron desde San Miguel de Oia, como Mari Carmen, Diana, Arturo y Ana. “No sabíamos que el entorno era tan bonito. Ahora iremos a comprar algo de pan de millo”, aseguraban. Tampoco faltó el alcalde, Abel Caballero, quien se pasó por la romería para hablar con los vecinos.
La jornada incluyó además una exposición de productos del campo, aunque con menos participación debido a la sequía de los últimos meses. Pese a todo, la tregua del tiempo permitió que Cabral volviese a celebrar su romería y que los 1.800 kilos de pan de millo se convirtiesen, un año más, en el gran reclamo de la parroquia.
Contenido patrocinado
También te puede interesar