Bruselas aprueba un nuevo 'tax lease' que permitirá a los astilleros contratar
El comisario Joaquín Almunia dio el visto bueno al nuevo sistema fiscal al considerar que no es una ayuda de Estado
Fumata blanca al nuevo 'tax lease' que permitirá a los astilleros de la Ría poder volver a contratar barcos. La Comisión Europea dio ayer el visto bueno a la última propuesta enviada por el Gobierno el pasado mes de mayo, tras haber rechazado otras tres en el último año y medio.
La Dirección General de la Competencia, dirigida por el español Joaquín Almunia, resolvió positivamente el nuevo sistema de bonificación fiscal para la construcción naval y considera que no implica una ayuda pública, ya que no favorece a unas empresas frente a otras. Es, decir, este 'tax lease' ya no es selectivo, sino que es abierto a más sectores, lo que disipa todas las dudas que tenía Bruselas sobre si podía ser considerado una ayuda estatal, como así lo denunciaron los astilleros holandeses -dicha denuncia supuso el inicio de la investigación por parte de la CE-.
Ahora le corresponde al Gobierno llevar a cabo las modificaciones pertinentes en el Impuesto de Sociedades para que, posteriormente, los astilleros puedan presentar operaciones en la Dirección General de Tributos, que tiene que establecer los criterios concretos y se harán los cálculos de rentabilidad. El porcentaje de bonificación fiscal que se maneja es de un 20%, similar al de otros países de la UE.
'Después de un largo proceso de discusión, hemos podido aprobar un nuevo régimen de arrendamiento financiero compatible con las normas de ayudas de estado de la UE, sobre la base de las últimas propuestas presentadas por las autoridades españolas', señaló el comisario en un comunicado de prensa. 'Este nuevo régimen no es selectivo y permitirá responder en particular a las preocupaciones del sector naval español sin falsear la competencia en el mercado único europeo', explica.
En particular, el sistema se aplica a todos los tipos de bienes de inversión materiales adquiridos mediante arrendamientos financieros, siempre que estén fabricados según las especificaciones técnicas del comprador -quedan excluidos, por lo tanto, los productos que puedan fabricarse en serie-, y que necesiten un período de fabricación de un año como mínimo. Se aplicará por igual a los bienes fabricados en España o fuera y la medida es de aplicación automática ya que no está sujeta a la aprobación previa de la administración fiscal, apuntó la Comisión.
La batalla del 'tax lease' aún no ha terminado porque la CE todavía no ha resuelto la investigación sobre si el anterior régimen incluía ayudas públicas ilegales. En ese caso, Bruselas podría exigir a los astilleros la devolución de las ayudas recibidas desde el 2000, cuando comenzaron a utilizar este sistema de bonificación fiscal. Serían más de 2.000 millones, algo que las empresas descartan por completo acogiéndose al principios de confianza legítima y buena fe.
QUÉ ES EL 'TAX LEASE' El 'tax lease' es un instrumento financiero que permite la amortización acelerada, en tres años y medio, de los buques que se construyen y consigue reducir ampliamente los impuestos a pagar por las empresas que conforman este tipo de operaciones. El armador encarga la construcción de un buque a un astillero y se lo vende a una compañía de 'leasing' y ésta, a su vez, realiza otra operación de 'leasing' con una Agrupación de Interés Económico (AIE). Ésta arrienda el buque, con una opción de compra, al mismo armador que en principio había encargado su construcción.
La empresa holandesa Damen Shipyard decidió denunciar el 'tax lease' español ante la Comisión de la Competencia al considerar que vulneraban la libre competencia. La CE abrió una investigación el 1 de junio de 2011. Ayer se levantó el veto.
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