Bosques, mar y una vía directa hacia Portugal
vigo
El trayecto desde Vigo recorre una de las costas más enigmáticas
nnn “En los años 70 y 80 había varios factores que influyeron en esta zona como la emigración, la pesca y tener un río internacional para que fuera un punto de narcotráfico”, explica el que fuera fundador de Érguete Baixo Miño, José Antonio Urís. A sus casi 77 años, guarda en su memoria todos los hechos convulsos que marcaron la ruta de la PO-552, especialmente los que tuvieron que ver con el tráfico de estupefacientes en la época.
Asegura que “el contrabando primero y la droga después derivó en su momento en desembarcos, ajustes de cuentas y delincuencia, pero todo ha cambiado muchísimo, afortunadamente”.
Sobre lo ocurrido en los últimos veinte años recuerda cómo la comarca se vio conmocionada por la muerte del empresario de O Rosal, o del hallazgo de la joven viguesa, “son sucesos que todavía no nos explicamos y de los que nos acordamos todavía”. También conoció a Miguel Rosendo, el fundador de la Orden y Mandato de San Miguel o al fallecido peluquero Minguela y su historia sobre el ovni, “venía mucho por mi farmacia”, recuerda. Residente en A Guarda, asegura que “en esta comarca, los vecinos nos movemos mucho por los concellos limítrofes, hay gente que vive en O Rosal que hace vida aquí o de Oia, por eso nos conocemos”. Los lugares que atraviesa la PO-552, son especialmente “atractivos, muy turísticos” y con mucha superficie de bosque y monte. Precisamente, el mayor reclamo para visitantes también lo fue para los delincuentes. En su momento, los propios vecinos y la Guardia Civil eran conscientes de que estos lugares suponían escondites perfectos para actuar y huir sin ser vistos. Al mismo tiempo está la costa, el mar y “como nosotros decimos la ‘raya’, conexión directa con Portugal”, afirma Urís quien relata cómo el primer alijo de cocaína se descargó “aquí, en el Miño”.n
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