Vigueses Distinguidos
Waldo Otero: “El club pasó muchas vicisitudes y siempre ha salido adelante”
Sanidad
La Asociación Española contra el Cáncer abrió su nueva sede en Vigo, en un local céntrico y luminoso situado en el número 34 de la calle Venezuela y que cuenta con 400 metros cuadrados. Dejan atrás un local mucho más pequeño en Ronda de Don Bosco, que no les permitía ofrecer fisioterapia o logopedia (los pacientes eran derivados a Pontevedra), atender una demanda cada vez mayor ni tampoco era posible organizar talleres de bienestar, charlas divulgativas y otros eventos. Otra novedad es que en la calle Venezuela tienen un baño adaptado para los pacientes ostomizados que lo necesiten.
La nueva sede es un paso importante para una entidad que lleva 32 años trabajando en Vigo y esperan que muchas más personas (pacientes y familiares) soliciten sus servicios, que son gratuitos y están a cargo de profesionales, como psicólogos, trabajadores sociales, fisioterapeutas, logopedas, entre otros. El año pasado realizaron 10.000 intervenciones en Vigo, entre las que también incluyeron ayudas económicas para personas en riesgo de exclusión, la cesión de camas ortopédicas o de pelucas y pañuelos, así como todas las atenciones que realizan tanto en su local, como en hospitales y domicilios. La asociación se sostiene sobre todo por el dinero que aportan los socios, casi 15.000 en la provincia, y solo el 8% de sus ingresos proceden de subvenciones públicas y privadas. Sus representantes animan a los ciudadanos a hacerse socios o también voluntarios porque “todos lo vamos a necesitar” en carne propia o por algún familiar cercano. Sus puertas están abiertas a todos el mundo, con servicios gratuitos accesibles y sin apenas tiempo de demora.
Es un “día grande” como subrayaron la presidenta provincial, Ana García, y el presidente local y oncólogo Martín Lázaro, y se notó en la presencia de autoridades locales y autonómicas, como el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, la concejala de Política Social Yolanda Aguiar, el gerente del área, Javier Puente, la vicepresidenta de la Diputación, Luisa Sánchez, colectivos sociales, empresarios, investigadores del cáncer y también el presidente de la AECC en España, Ramón Reyes, que cogió un avión para no perderse el acto.
El conselleiro destacó el papel de las asociaciones que “llegan donde no llega la Administración”, su apoyo incondicional a los pacientes y también a la investigación, a la que destinan el 18% de sus fondos para lograr avances en este campo. Caamaño se reencntró en Vigo con muchos amigos con los coincidió en la lucha contra el cáncer. Recordó que es hijo de “ una gran luchadora por los derechos de los pacientes con cáncer", fue voluntario de la AECC y finalmente se convirtió en oncólogo radioterápico.
"Cuando termine el día habrá 17 casos nuevos de cáncer en la provincia de Pontevedra (cada año se registran 6.200 casos nuevos) y desde julio pasado es la primera causa de muerte en España por encima de las dolencias cardiovasculares", señalaba ayer el presidente nacional de la AECC, Ramón Reyes. De Galicia dijo que es modélica, junto con el País Vasco, por su ecosistema de investigación en cáncer y por haber sido pionera en promover espacios libres de humo. “El tabaco es el enemigo número uno para la salud, queremos llegar a 2030 con la primera generación que no haya fumado nunca”. También anunció el esfuerzo de la AECC por llevar la deshabituación tabáquica a los más jóvenes, porque el 33% de los menores de 18 años fuma o vapea, frente al 22% en adultos. Por otro lado, defendió la necesidad de humanizar el trato a pacientes y familiares, y de lograr una equidad en el tratamiento de una enfermedad que los deja desprotegidos. “El cáncer no se puede abordar solo, el sistema y las asociaciones trabajan codo con codo”.
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