La arqueología va de sorpresa en sorpresa en el subsuelo de Vigo

Xunta y Universidad pusieron en marcha la excavación de un túmulo funerario en el campus universitario vigués

Arqueólogos en la mámoa localizada en el campus universitario de Vigo.
Arqueólogos en la mámoa localizada en el campus universitario de Vigo. | Atlántico

La Universidad Vigo vuelve a indagar sobre el pasado de los terrenos en los que se asienta con la puesta en marcha de una nueva campaña arqueológica en la necrópolis megalítica de Pedreiras, en la zona alta del campus de Vigo. Tras una primera excavación a comienzos del pasado curso centrada en la mámoa 2, ahora los trabajos se están llevando en la mámoa 3, con el objetivo de estudiar la estructura interna del monumento y de la zona en la que podría localizarse su cámara funeraria. Los trabajos forman parte de una actuación desarrollada en el marco del convenio de colaboración entre a UVigo y la Xunta para la investigación y puesta en valor del patrimonio arqueológico existente en el campus.

La mámoa 3 es un monumento de grandes dimensiones, la más grande de este conjunto, por el que una intervención arqueológica no puede abordar simultáneamente toda su superficie. En la presente campaña, se priorizó la actuación en la zona central y de la posible cámara funeraria frente a otros sectores inicialmente considerados, como la periferia del monumento y el espacio intratumular. La intervención da continuidad a la investigación realizada en 2011 en esta zona, que fue objeto de trabajos de prospección mediante georradar, una técnica no invasiva que permitió aproximarse a las características del subsuelo sin necesidad de excavarlo.

Buena parte de los trabajos se concentran en una profunda alteración existente en el centro del túmulo, identificada como cono de expolio, resultado de alteraciones realizadas sobre el monumento con posterioridad a su construcción.

Según explica Javier Chao, director de la intervención arqueológica, “la actuación en la zona central permite acercarnos a la posible cámara funeraria y conocer mejor la estructura interna del monumento. El que estamos comprobando es que el expolio fue muy intenso. Sin embargo, por el momento no están apareciendo materiales modernos asociados a esta alteración, por el que una de las hipótesis que estamos valorando es que pueda tratarse de un episodio de expolio antiguo”. La retirada progresiva de los niveles que llenan esta zona está permitiendo documentar diferentes elementos pétreos. Entre ellos comienza a definirse una piedra de dimensiones considerables que podría corresponder a uno de los restos de la cámara funeraria.

La investigación no se limita a la arquitectura interna de la mámoa, ya que la necrópolis es un conjunto de monumentos que deben ser comprendidos dentro de un paisaje megalítico más amplio. Para Beatriz Comendador Rey, de Prehistoria de la UVigo y miembro del equipo de la intervención, “este túmulo no puede entenderse como un monumento aislado. Forma parte de una necrópolis y de un paisaje megalítico más amplio, con una relación visual muy directa con el Galiñeiro y con otros monumentos del entorno. Nos interesa conocer cómo fue construido, pero también comprender la elección de este lugar y la relación que estos monumentos establecieron con el paisaje”. La propia situación de la necrópolis, en una zona elevada y con un amplio dominio visual, abre así preguntas que superan los límites de cada túmulo y permiten abordar cuestiones relacionadas con la organización del territorio en la Prehistoria.

Contenido patrocinado

stats