El armador del “Simione” acepta una condena mínima por la red de prostitución en chalés de lujo
El empresario, en prisión por drogas, asumió 1 año y 9 meses de cárcel y multa
El empresario vigués Pablo G. condenado por el alijo de “Simione” ha aceptado esta mañana 1 año y 9 meses de cárcel y multas como uno de los cabecillas de la red de prostitución en chalés de lujo. Junto a él la que fuera su mujer y otras tres responsables. El acuerdo se ha sellado en la Audiencia en una vista en la que el empresario ha comparecido por videoconferencia desde la prisión de Oviedo.
Los hechos ocurrieron entre principios de 2020 y finales de 2021, período en el que Pablo G.F., a través de varias sociedades, alquiló dos chalés (en las calles Ricardo Mella y en Tomás Alonso) y un local de la calle Pizarro, en Vigo, donde decenas de mujeres extranjeras, la mayoría en situación irregular, ejercían la prostitución y eran sometidas a condiciones abusivas.
El cabecilla y su pareja ejercían el control de la actividad en los chalés y en el local, facilitaban el traslado de las víctimas a Vigo, les hacían contratos de subarrendamiento de las habitaciones e imponían las normas, mientras que las otras cuatro acusadas ejercían funciones de 'encargadas'.
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