Un año del AVE: 30 minutos menos a Madrid pero sin alcanzar lo prometido
Mañana se cumple el primer aniversario de la llegada del tren de alta velocidad a Vigo; cuenta con 4 servicios al día
La llegada del AVE a Vigo está de aniversario. Mañana se cumple un año de su llegada a la ciudad para añadir mejoras al servicio ferroviario con Madrid. Un año que, a priori, todavía deja su situación en un estado incipiente debido a su corta edad, con mucho margen, pero con avances y también alguna crítica. La nota positiva fue el aumento de plazas y el recorte en el tiempo para realizar la ruta entre Vigo y Madrid. Por el contrario, todavía no se cumple con lo prometido cuando se aseguró que la ruta se realizaría en 3 horas y 35 minutos. De 4 horas y 16 minutos con el Alvia más rápido a las 3 horas y 50 minutos actuales para el AVE madrugador. Media hora de diferencia. En cuanto a plazas, aumentaron desde los 12.000 asientos semanales que salían desde la estación de Urzaiz hacia Madrid hasta los más de 27.000. Necesarios, así lo indica su demanda, con algunos trenes llenos (sobre todo el domingo) de los cuatro servicios disponibles.
Horrible debut
La expectación generada por la llegada del AVE a Vigo el 21 de mayo de 2024 se apagó de repente, al igual que la electricidad en el pantógrafo. Las pruebas anteriores mostraban un tren fiable, que realizaba el Vigo-Madrid prácticamente sin paradas en unas 4 horas de trayecto. Lo acordado en primera instancia, aunque a 25 minutos de lo prometido por el Ministerio de Transportes. El modelo de organización en los vagones 3+2, con un pasillo más estrecho pero más plazas y comodidad era aceptado por los pasajeros.
Inicio su andadura puntual a las 9:30 horas desde la estación de Urzaiz. Pasó por Pontevedra y Santiago sin reflejar ningún retraso aparente. Los tiempos se cumplían hasta que el tren se detuvo a pocos kilómetros de Ourense. Un fallo en el pantógrafo había dejado sin electricidad todo el sistema. Los viajeros comenzaron a hacerse preguntas tras 20 minutos detenidos, algunos de ellos con cierto nerviosismo al necesitar estar puntualmente en Madrid para poder enlazar con otro servicio y llegar a su hogar. Dos horas y cuarto después, el tren fue remolcado hasta la estación de Taboadela, donde pudo continuar su travesía. Lo que podía salir mal, salió mal, pese a los 330.000 kilómetros de prueba. Tardó más de seis horas en llegar a la capital, con muchos de los usuarios descontentos y exigiendo la devolución del billete. Un comienzo no muy prometedor que volvería a suceder en varias ocasiones.
Llegada del Avlo
La denominada ‘bala morada’ llegó dos meses después a la estación ferroviaria viguesa. El AVLO, marca ‘lowcost’ de la alta velocidad, se ponía en marcha un 23 de julio de 2024, con más plazas (581 frente a las 507 del AVE) y un precio más asequible. Si en los inicios de la alta velocidad, los asientos costaban entre 59 y 89 euros, en el AVLO bajaron a los 25 euros. Una mejora sustancial en el bolsillo de quien viaja frecuentemente a Madrid. Corrió mejor fortuna que su hermano veloz, acumulando solo dos minutos de retraso tras una incidencia técnica en la estación de Santiago.
De similar velocidad al AVE, la diferencia radica, además de en el precio, en la bajada de prestaciones para los usuarios. El modelo de distribución sigue con el 3+2, pero con asientos menos acolchados, ausencia de pantallas y de vagón restaurante. Tan solo está provisto de máquinas expendedoras de snacks y refrescos. Además, en Vigo el AVLO es el tren más lento para viajar a la capital española. Actualmente dura 4 horas y 24 minutos, con paso por varias ciudades castellanoleonesas como Puebla de Sanabria o Medina del Campo. Y mejoró sus tiempos recientemente. Antes, el trayecto duraba 4 horas y 35 minutos. Once minutos más.
Mejoras recientes
Renfe anunció hace una semana una reestructuración en el desempeño y los horarios de la alta velocidad en Vigo. Continúan los cuatro servicios directos a Madrid desde la estación de Urzaiz, pero con un cambio sustancial: la desaparición total de los Alvia y su sustitución por el AVE. Ya era una premisa anunciada por el ministro de Transportes, Óscar Puente, con una aplicación paulatina que duró prácticamente un año. A partir del 9 de junio, los servicios saldrán desde Urzaiz a las 6:00, 9:44, 13:37 y 17:25 horas. En sentido contrario, partirán desde Madrid a las 7:14, 11:17, 16:05 y 18:06 horas. Esta reestructuración hace que el primer tren madrugador con destino Madrid llegue antes de las 10 horas, cuando antes lo hacía a las 10:34 horas.
Pero, sin duda, la nota positiva para los viajeros será contar con una conexión desde Vigo que baje de las cuatro horas. Algo impensable en meses anteriores y que provocó ciertas tensiones entre el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y algunos regidores de localidades de Castilla y León, al igual que con su presidente, Alfonso Fernández Mañueco. El alcalde vigués aseguró en unas declaraciones que la única manera de cumplir con los tiempos prometidos de 3 horas y 35 minutos era suprimir todas las paradas intermedias entre Vigo y Madrid. Esto produjo un malestar en ciudades como Segovia o Medina del Campo, que verían así eliminadas algunas de sus frecuencias. Parcialmente, el plan de Caballero se llevó a cabo al ser eliminada a partir del 9 de junio la parada en Segovia y reducirse el paso por Santiago o A Gudiña. El recorrido con más paradas lo realizará el AVLO, con 9 (Pontevedra, Vilagarcía, Santiago, Ourense, A Gudiña, Sanabria, Zamora, Medina del Campo y Madrid) y 4 horas y 24 minutos de duración.
Polémico Cerdedo
Una forma planteada para recortar más tiempo en la ruta con Madrid es la variante por Cerdedo. Transportes se encuentra en una fase de redacción del estudio complementario para conseguir el impacto ambiental, que conllevará dos años más de esfuerzo, pero que conectará de forma más directa Vigo y Ourense, sin realizar un rodeo por Santiago y acortando hasta 40 minutos sus tiempos. Eso haría que el tramo Vigo-Cerdedo-Ourense se realizase aproximadamente en 45-50 minutos y el Vigo-Madrid (con parada en Zamora) en 3 horas y 15 minutos. Mejor que las previsiones actuales.
Existe una dificultad añadida. Y es que el trazado propuesto para la variante (55 kilómetros) será, en su mayoría, realizado por túneles. Eso hará que se eleve el coste de la obra. Según los últimos datos manejados por el Gobierno, costará alrededor de 3.000 millones. Su futuro, no obstante, todavía parece lejano.
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