Águilas de Harris y halcones para vigilar Peinador y O Berbés
La empresa Indigenom Project SL cumple en 2026 diez años velando por la seguridad del aeropuerto vigués, compañía que también trabaja espantando gaviotas en el puerto
Las águilas de Harris y los halcones de la empresa Indigenom Project SL cumplen diez años velando por la seguridad de Peinador. La compañía, que también trabaja en O Berbés para evitar que las gaviotas se acerquen a las zonas donde se manipula el pescado fresco, busca que las aves no merodeen por la pista y sus alrededores para evitar cualquier problema con las aeronaves. Alejandro Figueroa, responsable de la compañía, explica que “espantar pájaros es lo básico pero también lo más importante. De eso depende que no haya accidentes aéreos”. Además de esta labor, su equipo también realiza censos de aves y dispersión de aves y mamíferos mediante trampas láser o pirotecnia, aunque subraya que el control mediante cetrería es la herramienta más eficaz.
La diferencia con el trabajo que realizan en el puerto de Vigo es significativa por las posibles consecuencias derivadas de los “despistes” de las aves rapaces. “En el puerto, que una gaviota se lleve un rape de una caja es un mal menor, pero si una paloma entra en la turbina de un avión es un desastre”, señala Figueroa. Por ello, el trabajo en Peinador requiere formación específica. Para ello, sus trabajadores deben contar con varios tipos de carnet de conducir, cursos de seguridad, inglés aeronáutico, conocer el alfabeto y los sistemas de seguridad aeronáuticos y saber hablar por radio frecuencia. Además, se debe contar con una experiencia mínima de tres años en aeropuertos, lo que convierte esta labor en “muchísimo más complicada” que la del Berbés.
El método para mantener a raya las aves de los aviones, y del pescado, consiste en ataques controlados por parte de las águilas y halcones (que no buscan hacer daño) para generar una percepción de amenaza. “Su presencia por sí sola no es disuasoria. Tiene que ir acompañada de ataques simulados. Intentamos que sean fallidos, que no capturen a las aves, pero que vean que vamos en serio”, explica Figueroa. Entre las especies que intervienen en el aeropuerto vigués se encuentran aves limícolas, córvidos, palomas, vencejos, golondrinas y, en épocas de migración, hasta cigüeñas. “Incluso, una vez, nos encontramos un buitre negro posado en la pista con un avión a punto de salir”, comenta Alejandro.
El adiestramiento para lograr que las águilas y halcones trabajen con eficacia consiste en combinar el instinto depredador con refuerzos positivos. “Cuando un halcón realiza un lance, capture o no capture, tienes que premiarlo. Así aprende que si actúa correctamente obtiene recompensa”, detalla Figueroa, que también destaca la gran capacidad de adaptación de las aves a diferentes entornos.
Al llevar también el censo de aves y mamíferos de Peinador, Figueroa asegura que cada vez hay menos en el entorno de Peinador debido al descenso de su población en general, y de gaviotas en particular. “Antes, bandos de zarapitos trinadores podían superar los 200 individuos; ahora, en Peinador, apenas vemos cinco”. Mientras tanto, aumentan las aves oportunistas como córvidos y palomas torcaces.
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