Agosto es el mes de la verja echada en el pequeño comercio

El 90% de las personas que trabajan en este sector son autónomos y las pocas vacaciones que cogen al año suelen estar entre el 10 y el 25 de agosto, coincidiendo con el puente de San Roque

Comercios con la verja echada en Sanjurjo Badía, una imagen que se repite en otras calles y barrios de la ciudad.
Comercios con la verja echada en Sanjurjo Badía, una imagen que se repite en otras calles y barrios de la ciudad. | Vicente Alonso

Numerosas calles de la ciudad muestran desde hace días un aspecto desangelado, con un importante volumen de comercios con la verja echada y con pequeños carteles de papel, en los que prometen a mano o con letras impresas que vuelven en septiembre.

Vigo es conocido por sus nieblas de agosto, con su atmósfera fantasmagórica sobre la Ría, y también por ser la época del año en la que se vacían más sus calles, principalmente en los barrios.

Esto lo saben bien los pequeños comerciantes, que se toman un respiro en estas fechas. El 90% de las personas que trabajan en este sector son autónomos, según confirma Roberto Giráldez, el presidente de la Federación de Comercio de Vigo.

Tradicionalmente, vienen escogiendo el puente de San Roque en el que se unen dos festivos, el 15 y el 16 de agosto. Sin embargo, este año fue excepcional porque el día 16 no se fijó como festivo local (se cambió por el martes de Carnaval) y al coincidir en sábado los comerciantes tenían que trabajar. Esto no impidió que muchos anunciasen un cierre por vacaciones durante la segunda quincena de agosto. El presidente de la Federación Provincial de Comercio y de la Asociación de Comerciantes de As Travesas (Aetravi), Iván Iglesias, señala que lo habitual en los últimos años era coger días entre el 10 y el 25 de agosto. Uno de los motivos para regresar en la última semana de agosto tiene que ver también con la demanda, porque son días en los que las familias preparan su vuelta al trabajo y el regreso del curso escolar.

Es el descanso que hacen en el año, aunque también pueden coger días sueltos en otras fechas. En la provincia de Pontevedra los comercios tienen entre uno y tres trabajadores, y es otro factor que tienen en cuenta a la hora de disfrutar los descansos. En cuanto a la rebajas, ya no influyen en la decisión porque han perdido el tirón que tuvieron hace años, no solo por la liberalización de las fechas en las que se pueden hacer sino por el impacto de la venta online. “A nosotros nos gustaría competir de igual a igual con la venta online, por ejemplo aplicándoles la misma fiscalidad que a nosotros”, señala Iván Iglesias. Recuerda también que esa venta por internet es “poco sostenible, no solo por el transporte que se necesita y su correspondiente huella de CO2, sino porque si compras un pantalón a 7 euros tienes que pensar en qué condiciones trabajan los que hacen esa prenda”. Por último, defiende que el comercio local “da vida a los barrios” y si desapareciesen se perdería la luz de los escaparates de noche y los bajos se destinarían a viviendas turísticas.

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