El 70% de las personas que padecen EPOC no lo saben
Sanidad
Es una enfermedad crónica para la que no existe ninguna curación, aunque hay tratamientos para minimizar los síntomas
El 70% de las personas que tienen enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) no han consultado sus síntomas al médico y no saben que padecen esta dolencia. El principal causante es el humo del tabaco.
Uno de los motivos de este infradiagnóstico tan elevado es la falta de conocimiento y de hecho una encuesta realizada en Galicia hace unos años mostraba que el 40% de la población no sabía en qué consiste la EPOC, mientras que el 90% sí conocían los ictus, la hipertensión o la diabetes. Esto explicaba ayer la neumóloga viguesa Cristina Represas, una de las organizadoras de los actos del Día Mundial de la EPOC que se celebró ayer en el Hospital Álvaro Cunqueiro para concienciar sobre esta dolencia, especialmente entre las mujeres porque es donde se está produciendo el mayor incremento de casos por su incorporación tardía al hábito tabáquico ("la EPOC no es solo cosa de hombres").
Durante toda la mañana, los profesionales del servicio de Neumología hicieron microespirometrías a todas las personas que lo solicitaron para medir sus parámetros respiratorios y también para determinar su edad pulmonar, una sesión en la que detectaron a varias personas con síntomas.
En el puesto informativo situado en la zona de consultas también explicaron los síntomas de la enfermedad, las causas y la forma de prevenirla.
La EPOC causa mil ingresos hospitalarios al año en el Cunqueiro.
Síntomas y tratamiento
Los neumólogos recordaron los principales síntomas, como son la fatiga y la falta de aire: al principio subiendo una cuesta, pero a medida que avanza la enfermedad lo notan con esfuerzos más pequeños y en la fase final con el simple hecho de vestirse o asearse. Otros síntomas habituales son la tos y la expectoración. “Muchas veces los fumadores lo atribuyen al tabaco y no piensan en que esos síntomas pueden estar relacionados con esta enfermedad”, subraya Represas.
Una vez que se diagnostica, el tratamiento más importante es dejar de fumar porque “es lo que más va a influir en su evolución” al evitar que progrese de forma más rápida. “No deja de ser una enfermedad crónica, para la que no existe ninguna curación y que va a vivir con el paciente hasta el fin de sus días. Además de dejar de fumar, tenemos bastantes opciones de fármacos que van a ayudar a que esos síntomas sean más llevaderos y se minimicen”. Junto a esto, Represas destaca la importancia del autocuidado por parte de los pacientes: “es importante mantenerse activo físicamente, no quedarse en el sofá porque están fatigados, además de vacunarse para evitar infecciones respiratorias y seguir el tratamiento que les recomienden”. Cuando la enfermedad está evolucionada, muchos pacientes llegan a requerir oxígeno en su domicilio o para salir a caminar, o incluso máquinas de ventilación mecánica que mejoren un poco sus síntomas.
La segunda parte del Día Mundial se trasladó a la sede del Colegio de Médicos con una jornada para profesionales sanitarios en la que se dio una visión de la enfermedad más allá de la clínica, con aspectos sociales y de salud mental por su impacto en el paciente. Un 30% o un 40% de los pacientes con EPOC sufren ansiedad o depresión, muchas veces relacionadas con la limitación que sufren por su enfermedad. Participaron neumólogos, médicos de familia, trabajadores sociales, psicólogos, enfermeras y otros profesionales con la idea de reforzar la atención integral a los pacientes.
Contenido patrocinado
También te puede interesar