La A-55 suma casi 3.000 accidentes y unos 2.000 heridos en 10 años

El único dato positivo: los siniestros sin víctimas ya son el triple que los choques con daños materiales en la autovía

La curva más peligrosa de la A-55 Vigo-Porriño
La curva más peligrosa de la A-55 Vigo-Porriño | Atlántico

Las cifras de la A-55 son inasumibles: en diez años, según los datos de la Dirección General de Tráfico, acumula casi 3.000 accidentes, a un ritmo de uno diario, con 2.000 heridos, la mayoría leves, y 10 muertos, casi todos ellos en el tramo entre Porriño y Tui. Esta es la situación y no va a cambiar: el proyecto de construcción de la variante en túnel, desde Puxeiros hasta Mos, avanza con extrema lentitud. Quizá en diez años y desde luego no en esta legislatura que finaliza sin aprobar ni uno de los Presupuestos del Estado.

La A-55 continúa siendo una autovía muy peligrosa, aunque como único dato positivo, cada vez menos en cuanto al número de heridos leves o graves y víctimas mortales. La estadística de Tráfico correspondiente a los últimos 20 años constata que las colisiones apenas se reducen y se mantienen a un nivel inaceptable para una carretera del Estado, pero, en cambio, ha caído en picado los siniestros que han precisado auxilio sanitario. Lo que se explica por los controles de velocidad impuestos desde hace años, que condenan a circular a una media de 80 kilómetros por hora, con tramos que incluso bajan a 60, que es el mínimo legal para conducir por una autovía o autopista. En la A-55 se encuentra el mayor despliegue de radares fijos de la red vial nacional, con cinco activos en apenas diez kilómetros, entre Puxeiros y Porriño, estando uno de ellos, en el descenso hacia Mos, entre los diez que más multas impone cada año en toda España. El resultado ha sido que la A-55 resulta muy difícil de transitar, pero al menos hay menos posibilidades de sufrir un accidente grave.

De hecho, los accidentes mortales se han reducido prácticamente a cero en el tramo principal, entre Vigo y Porriño, donde esta semana hubo un muerto en un siniestro extraño, un peatón atropellado en un arcén prohibido para el tránsito de personas, como en todas las autovías y autopistas. El resto de fallecidos, una media de uno por año, en el tramo entre Porriño y Tui, que tiene menor intensidad de circulación, pero donde es posible viajar a 100 o 120 kilómetros por hora. Los accidentes totales entre 2016 y 2026 suman 2.816 hasta este mismo mes, así que con total seguridad se superarán los 3.000 a final de año. De ellos, 1.044 con víctimas, en un número claramente descendente: en 2018 fueron 140 los siniestros con heridos y en 2025 bajaron a 81. En 2026, de momento son 41. En cambio, el total de accidentes se mantiene: en 2024 eran 326 y 283 al año siguiente, cifras similares a los años anteriores. En este curso, una gran mejora: 129 hasta ahora. Los heridos de diez años fueron 1.882 leves y otros 32 graves, rumbo a los 2.000.

El tramo más peligroso

No es ninguna novedad, sino una constante que se repite en todos los informes, desde los oficiales del Ministerio hasta los que realiza Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que en su último boletín volvió a señalar el kilómetro 12 de la autovía a su paso por Mos como el tercero de la red estatal viaria con más víctimas y accidentes en el último lustro, con 54 accidentes y 100 víctimas, concentrando la mayor parte de los siniestros. La salida de la autopista para el Rebullón, también en Mos, es el cuarto tramo de peaje con más siniestralidad de España, con 20 accidentes y 41 víctimas, la gran mayoría (38) heridos de carácter leve. Y eso que, como apunta el informe de Tráfico, durante el último año la A-55 registró una mejoría que le hizo reducir el Índice de Peligrosidad Medio (IPM), valor de medida para cuantificar cuánto de peligroso es un vial. La AEA señaló en su informe hasta seis kilómetros de carreteras provinciales con un IPM diez veces superior a la media, lo que las cataloga como ‘tramos negros’. La más problemática es el inicio de la N-559, en Covelo.

Vial colapsado y autopista vacía

La intensidad media diaria (IMD) en el total de la autopista del Atlántico (AP-9) se sitúa en torno a 25.000 vehículos, pero Vigo pulveriza esas cifras: tres de los tramos más transitados se encuentran en el entorno de la ciudad y además son consecutivos: Centro-Teis, Teis-Rande y Rande-Redondela. Aunque curiosamente, también el menos utilizado se encuentra en el ámbito de Vigo, la AP-9 entre Puxeiros y Porriño, con una IMD de 6.363 al competir con la A-55, la peor carretera gallega, pero gratis. Entre Vigo y Porriño, los picos de intensidad media diaria se sitúan en torno a los 60.000 vehículos, es decir, diez veces más. Un hecho asombroso: una autovía colapsada es vecina de una autopista vacía, lo que ha convertido a este tramo en un agujero para la empresa. Los ayuntamientos de Mos y Porriño reclaman de forma insistente que el Estado rescate la concesión y sea gratis al menos mientras no se construye la autovía A-52 en túnel desde Vigo a Porriño, lo que llevará unos diez años con impulso político y presupuestos. De momento. El Gobierno descarta dicha opción al considerar que la AP-9 funciona como una circunvalación, no como conexión de Vigo con Porriño.

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