200 pacientes reumatológicos debaten sobre sus dolencias
Diversos estudios indican que presentan tasas más altas de ansiedad y depresión que la población general, además del impacto laboral y social de la dolencia
Un total de 200 pacientes participaron en la II Jornada para pacientes con enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas, celebrada en el Hospital Meixoeiro. Esta jornada, organizada por la Sociedad Española de Reumatología como parte integrante de su décimo primer simposio estatal celebrado en Vigo, se desarrolló bajo el lema “Vivir con una enfermedad reumática autoinmune sistémica: un reto para la salud mental”.
Las enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas son crónicas y con frecuencia cursan en forma de brotes, provocando un profundo impacto en la calidad de vida de forma multidimensional.
Estas patologías no solo afectan a las articulaciones o a órganos concretos, también influyen en el ámbito psicológico, social y laboral, así como en la forma física, y esto puede acontecer de manera continuada, flutuante o impredecible. Sin embargo, según explica el jefe del servicio de Reumatología y presidente del comité organizador, José María Pego Reigosa, “un diagnóstico precoz, tratamientos adecuados y un enfoque multidisciplinar pueden marcar una gran diferencia y permitir una vida activa normal”.
El doctor Pego subrayó algunos ejemplos de impacto físico como la aparición de dolor o fatiga intenso, además de limitaciones funcionales y, en ocasiones, de movimiento. “Algunos de los síntomas son persistentes e invisibles, generando también un impacto psíquico importante”, explicó.
Impacto emocional
En estos pacientes con enfermedades reumáticas la afectación emocional no es algo anecdótico, según indican los especialistas. Diversos estudios demostraron que presentan tasas más altas de ansiedad y depresión que la población general. En patologías como el lupus, por ejemplo, aproximadamente un tercio de los pacientes pueden presentar síntomas depresivos en algún momento, y la ansiedad pueden ser incluso más frecuente”.
Por otra parte, estas enfermedades tienen gran impacto laboral basado, principalmente, en la reducción de productividad, absentismo laboral y, en algunos casos, incapacidad laboral. Por lo tanto, subrayan que la salud emocional tiene que ser parte fundamental del tratamiento médico.
Las intervenciones psicológicas y el ejercicio físico adaptado y progresivo mejoran la fatiga, el dolor y también el bienestar emocional. “Se avanzó mucho en el control de la enfermedad desde el punto de vista médico pero se necesita un enfoque verdaderamente integrador para alcanzar que nuestros pacientes tengan mejor calidad de vida”, concluye el doctor Pego.
En el simposio celebrado la semana pasada en Vigo, la Sociedad Española de Reumatología alertó sobre el déficit de especialistas en España y cifró en 414 los profesionales que necesitaría el Sistema Nacional de Salud para ofrecer una "atención de calidad" a los pacientes de enfermedades autoinmunes sistémicas, que se calcula que son cerca de un millón en España, "en su mayoría, jóvenes y, sobre todo, mujeres".
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