Laura Portas: historias de un balneario

Laura Portas invita a un viaje a la Belle Époque a través de su segundo libro, “El Palacio del Agua”, que recrea la singularidad de la ciudad balnearia de Mondariz a través de la vida de Candela

Laura Portas.
Laura Portas. | Atlántico

Laura Portas compagina su faceta de periodista con la de escritora. Aventura que nació con su primera novela “El baile de las mareas”, ambientada en Cambados y en el trabajo de las mariscadoras, y que continúa con “El Palacio del Agua” que recrea la Belle Époque en el Balneario de Mondariz. Experiencia que trata de dar a conocer personajes muy gallegos y el patrimonio cultural y patrimonial de la comunidad. Ahora regresa al balneario, el domingo 3 de mayo, para presentar esta historia.

¿Cómo llegó al mundo de la literatura?

A mí siempre me gustó escribir y también contar historias. Precisamente, ese fue uno de los motivos por los que decidí estudiar la carrera de periodismo. Pero, siendo sincera, nunca imaginé hacerlo a gran escala, ni que podría llegar a escribir una novela. La escritura siempre fue un refugio, una forma de canalizar mis pensamientos y emociones. Como periodista yo trabajaba contando historias ajenas, hasta que un día me llegó la oportunidad de contar una propia. Y comencé esta nueva aventura que me ha traído hasta este momento.

¿Su primer libro “El Baile de las mareas”, ¿cómo surgió y se gestó?

Quería escribir sobre algo que me representara y nada puede hacerlo más que mis propias raíces. Una historia tiene que brotar desde dentro, tener cuerpo y alma y eso es lo que representa para mi Cambados, mi tierra natal. Tiene mar, pazos, vino y una identidad e historia muy poderosa que necesitaba recuperar y también dar a conocer. Desde el primer momento quería hacer un homenaje a toda la gente que trabaja en el mar, por eso la protagonista es una mariscadora. Además, escribir esta primera historia para mí fue un baile de emociones y un bálsamo contra la morriña, porque actualmente trabajo en Madrid y gracias a las palabras, pude sentirme en casa, incluso a kilómetros de distancia.

¿Qué supone este segundo libro que ha publicado, “El Palacio del Agua”?

Un aprendizaje constante y un reto enorme. Con “El Palacio del Agua” quería recuperar el esplendor de Balneario de Mondariz y rendir homenaje a nuestro patrimonio gallego: el cultural y patrimonial de la comunidad. Era un gran desafío por todo lo que representa y por la carga histórica que tiene. También porque no había nada ambientado de este modo y quería hacerlo bien porque, aunque escribo ficción, soy muy exigente y perfeccionista conmigo misma.

Sentía la responsabilidad de recrearlo con mucha precisión y rigor para que los lectores al sumergirse en la historia se sintiesen en este lugar tan especial. Todo tiene que ser preciso para que las piezas encajen. Por eso cuidé mucho la documentación histórica y he convertido al balneario en uno de los grandes protagonistas de la novela.

¿Cuál es la motivación que la hace seguir en su día a día profesional?

Para mí, lo más valioso que puede lograr un libro es pro­vocar una emoción, desper­tar la curiosidad o crear pre­guntas, impactos y huellas en la mente del lector. Eso es lo que intento con cada histo­ria que escribo: emocionar, acompañar y dejar un poso que permanez­ca más allá de la última pá­gina. Es muy bonito ver como la gente fuera de Galicia se interesa por Balneario de Mondariz y también, cómo, de algún modo, todos tienen algún tipo de vínculo que los unen a este emblemático lugar que lleva tres siglos innovando en el termalismo europeo.

¿Valores por los que destaca en su trabajo?

Escribo desde la emoción. Para mí, la clave es transmitir, conectar con el lector, que pueda sentir lo que sienten los personajes. Y para conseguirlo no busco un lenguaje complicado ni artificioso. Prefiero una prosa clara, cercana, accesible y cuidada, por lo que la lectura se convierte en toda una experiencia inmersiva. Se siente la brisa, el ruido constante del agua… Todo lo que viven los personajes se siente en primera persona.

¿Un pequeño recorrido por su trayectoria literario hasta este momento?

Empecé escribiendo “El Bai­le de las mareas” sin grandes expectativas, y todavía hoy me sor­prendo cuando digo que en poco tiempo alcanzó la sexta edición. Nunca me imaginé que tendría tan buena acogida entre el público, porque cuando escribes es tan solitario que nunca piensas en el recorrido ni en la aceptación que la obra puede tener. Eso también es bonito porque no sientes presión y disfrutas más del proceso. Es cierto que esa buena recepción fue lo me im­pulsó a seguir escribiendo y así es como nació “El Palacio del Agua”.

Así comenzó a gestarse esta segunda novela. Y crear el universo de “El Pa­lacio del Agua”, que también tuvo y está teniendo una gran acogida entre el público. Gra­cias a ello, en pocos meses lle­gó a la segunda edición y ahí seguimos…esperando superar las siguientes metas. Yo sigo como siempre, traba­jando mientras compagino el periodismo con la literatura. A veces se hace difícil compa­ginar, sobre todo por falta de tiempo, pero mi ilusión supe­ra todas las barreras posibles.

¿Proyectos futuros? ¿A dónde quieres llegar en su carrera literaria?

No me pongo expectativas ni tampoco metas. Me cuesta mucho pensar a largo plazo porque la vida tiene esa costumbre de desmontarnos todos los planes. Yo sigo con mis rutinas, con mi trabajo como periodista, y voy compaginando todo lo que puedo con la escritura. Mi objetivo, si puedo llamarlo así, es seguir aprendiendo y disfrutando de cada historia sin pensar demasiado en lo que puede llegar a venir después.

Lo demás, si tiene que llegar, llegará.

Con la venia

Nombre completo.

Laura Portas Núñez.

Defínase como persona:

Curiosa, sensible, y persistente.

Una manía inconfesable:

Soy demasiado perfeccionista. Eso es lo que dicen los que me conocen bien.

Un lugar en el que perderse:

Mi pueblo, Cambados, o cualquier rincón de las Rías Baixas. Eso sí, junto al mar.

Un objeto de deseo tangible o intangible:

No es un objeto como tal, pero sí un deseo: que las musas me acompañen siempre y poder crecer en el mundo de la literatura.

Un personaje admirado:

Emilia Pardo Bazán, sin duda.

Un recuerdo de su niñez:

Las tardes interminables de verano en Galicia.

Una afición:

La música, tocaba el piano y desde entonces soy amante de la música clásica.

La canción de su vida:

Me resulta imposible escoger una sola porque no tengo claro que no podría vivir sin la música. Me gusta muchísimo “Nuvole Bianche” de Ludovico Einaudi.

Una película:

"Cinema Paradiso".

Un libro de reciente lectura:

Acabo de terminar “Mañana en la batalla piensa en mí” de Marías.

De pequeña quería ser:

Soñadora y lo sigo siendo.

Un proyecto pendiente en su agenda:

Viajar con calma, disfrutando de los lugares.

Un deseo insatisfecho:

Parar un poco el tiempo cada día.

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