Berta Ojea: “Editar la biografía de María Casares fue como traerla de vuelta a Galicia”

Berta Ojea es actriz y co-editora de la traducción al gallego de “A única, María Casares”

Publicado: 23 nov 2023 - 07:00 Actualizado: 23 nov 2023 - 08:01
Berta Ojea visitó el set de Atlántico TV.
Berta Ojea visitó el set de Atlántico TV.

Berta Ojea (Coruña, 1964) presentó a los alumnos de la ESAD la traducción al gallego de la biografía de María Casares de Anne Plantagenet, que coeditó en colaboración de Que Arte! y Kalandraka. Premio Mestre Mateo por “Rapa” y conocida por papeles como Ofelia en “Mortadelo y Filemón”, visitó Atlántico TV para hablar de su relación con la actriz coruñesa que triunfó en Francia y de la profesión que las unió.

¿Qué le llevó a meterse editora?

El año pasado por su centenario organicé con Carlota Ojea un ciclo de homenaje para que las personas que la conocían hablasen de ella. Supimos entonces la biografía de Anne Plantagenet. La leí todo seguido. Yo conocía bien a María, tuve larguísimas charlas con ella. Nunca había encontrado una publicación sobre su figura en la que realmente sintiese que era ella. Hay grandes investigaciones, pero solo en esta biografía encontré a la Casares y fue porque aquí está su ritmo. Eso me enganchó.

La apuesta editorial es toda una aventura.

Es una publicación con Que Arte! y de una mano muy segura, la de Kalandraka. Llamé al director para decir le que tenía que estar en noviembre que era el aniversario y con el compromiso de la traductora llegamos en fecha. Carpentier dijo que hasta ahora la conocía como actriz, pero que la descubría como escritora. La edición de la correspondencia que mantiene con Albert Camus es lo que lleva a Plantagenet a escribir esta biografía. Editarla en gallego es como traer a María a su tierra, a la que nunca pudo volver.

No volvió, pero nunca se olvidó de Galicia.

Le encantaba. Cuando la conocí entré al camerino a felicitarla y me saludó sin más, le dije que era de Coruña y entonces ella se paró, se dio la vuelta y fue cuando me vio. Me preguntó, ¿y tú qué haces aquí? A partir de ahí comenzamos una amistad. Siempre tuvo muy presente a Galicia, nunca se molestó en perder el acento. Guardaba en una memoria de su ciudad y aunque cuando nos veíamos me preguntaba las novedades, a los cinco minutos me hacía callar. No quería que confundiese sus recuerdos.

Acaba de presentársela a los alumnos de la ESAD, ¿es María Casares un buen referente para la nueva generación de intérpretes?

Absolutamente. Transformó el teatro del siglo XX, fue una gran innovadora de la interpretación, comprometida con los grandes directores y las corrientes del cambio. Es un ejemplo por su enorme sabiduría y su capacidad de memoria. Estar con estudiantes fue muy emocionante para mí, ver la sala llena de gente tan joven que estudia disciplinas como interpretación, dirección o escenografía. Casares no es tan popular, porque aunque hizo cine muy importante, fue poco. Ella siempre elegía la función ante una película. El milagro y el mal del teatro es el mismo, es efímero. Para María cada función era diferente por su capacidad de escuchar y transformarse.

Estos estudiantes trabajarán en lo que parece la edad del oro del teatro y el cine gallego.

Me fui a hacer audiovisual fuera, sobre todo a Madrid y a Barcelona. La primera vez que trabajé en Galicia, hace mucho tiempo, para la TVG con “A vida por diante” me di cuenta de la gran capacidad técnica, además de la interpretación que había aquí. Dije entonces que íbamos a tener uno de los grandes visuales del país porque los equipos técnicos predecían que podían hacer cualquier cosa. También en el teatro hay nueva gente muy bien formada con capacidad para explorar en formas distintas.

¿Qué papel jugaron las plataformas en esta transformación?

Las plataformas hicieron más que nada por el audiovisual, dándole esa dimensión internacional. Es cierto que la Televisión de Galicia recorrió el camino. Ahora ya se proyecta como plató de rodaje en el mundo. Hay que trabajar más, pero el material, lo humano y el conocimiento ya está. Falta más apoyo, pero eso es un déficit de nuestro país.

Contenido patrocinado

stats