Cristina Lojo: "Las mujeres se centran mucho en el parto, pero falta trabajar más el posparto y la lactancia"

“La inmigración es la que nos está salvando y nos permite mantener las cifras de natalidad, aunque estamos por debajo de la media estatal”, señala la presidenta de la Asociación Galega de Matronas

Cristina Lojo: "Las mujeres se centran mucho en el parto, pero falta trabajar más el posparto y la lactancia" | Jorge Santomé

Cristina Lojo es matrona del Hospital Álvaro Cunqueiro y preside la Asociación Galega de Matronas, un colectivo que trata de visibilizar esta profesión ante la sociedad, colabora con organismos públicos y otras entidades en la revisión de guías y protocolos relacionados con esta atención, e impulsa la formación continuada.

¿Son suficientes las matronas que hay en Galicia y en Vigo?

No son suficientes. En Galicia hay unos 400 puestos estructurales. En el área de Vigo hay treinta y pocas en Primaria y otro tanto en el hospital, habrá entre 60 y 70.

¿Estamos lejos de la ratio recomendada?

Estamos lejos. La ratio en España está en 6,1 por 10.000 mujeres en edad reproductiva, en Europa es de 9 con algo y en Galicia 4,2.

¿Hay pocas plazas de formación para matronas? ¿Puede producirse un déficit?

Ya existe el déficit, se jubilan más matronas de las que se forman. Desde la Asociación Galega de Matronas y desde la Federación de Asociaciones de Matronas de España se está trabajando muy duro para formar más matronas y para diferenciarnos. Pedimos un grado universitario, como tienen la mayoría de países europeos, porque los avances científicos y técnicos cada vez son mayores, asumimos cada vez más competencias y no queremos quedar relegadas como ocurrió en el pasado a la sala de partos. Tenemos muchas más funciones. En España se forman menos de 500 matronas al año, en Galicia son 20 y la mitad no se quedan aquí porque vienen de otros sitios. Este año de las 5 matronas formadas en Vigo se quedaron dos.

La atención al parto es lo más conocido, ¿qué otras funciones realizan?

Realmente somos el personal de referencia en la salud sexual y reproductiva de la mujer. Vamos desde la menarquia, con su primera regla e incluso antes con una adecuada educación afectivo-sexual, hasta la menopausia, una etapa en la que se acaba la vida reproductiva pero no la sexual. Son mujeres en toda su plenitud y quieren disfrutar de ello. Cada vez nos conocen más gracias a estar tan presentes en Primaria. En general, los centros de salud están muy contentos cuando hay una matrona competente y trabajadora.

Está subiendo la edad de embarazo de las mujeres. ¿Esto lo hace más difícil?

Quizá es más difícil quedarse embarazada, hay más tratamiento de fertilidad y reproducción. Es cierto que por regla general no es lo mismo tener 20 que 40 años, pero a lo mejor una mujer de 45 pare maravillosamente porque depende de muchos factores. Es cierto que cada vez nos embarazamos con más edad y también con patologías que antes lo hacían impensable. Requiere un control más exhaustivo a veces del embarazo y del parto, y es cierto que hay un porcentaje de inducción por esta causa porque buscamos siempre el riesgo cero. Siempre intentamos intervenir lo justo, pero al otro lado de la balanza está la seguridad.

¿Tendría que haber más medidas para fomentar la natalidad?

La inmigración es la que nos está salvando y nos permite mantener las cifras, aunque estamos por debajo de la media estatal. Claro que tendría que haber más medidas, muchas familias quieren tener más hijos pero lo ven complicado.

¿Cuál es la duda más frecuente de las mujeres embarazadas?

Las mujeres embarazadas se centran mucho en el parto, porque es algo desconocido y da un poco de respeto. Nosotros lo trabajamos mucho en la educación prenatal en Primaria. Se preocupan menos del posparto y la lactancia, una etapa complicada para la que la mayoría de las mujeres no están preparadas.

¿Es difícil para la matrona no implicarse emocionalmente en el parto?

No hay parto en el que no me emocione. Trabajamos 12 horas de turno con la misma mujer, se forma un vínculo. Es una emoción bonita y un gusto.

¿Apuestan muchas mujeres por la lactancia materna?

Muchas, pero a veces no tienen el apoyo necesario y no lo consiguen. Sería esencial que hubiera matronas en la planta de hospitalización en gestantes y en puerperio porque es un momento muy delicado y las mujeres tienen muchas dudas. Hay que ayudarlas con personal suficiente y con personal especializado. También sería interesante que hubiese una matrona en el banco de leche como en Santiago.

¿Veremos algún día las cesáreas con acompañamiento y contacto piel con piel en el Cunqueiro?

Las matronas hemos peleado por esto, para que se hiciese en buenas condiciones, sin restar calidad y seguridad al resto. Es importante que el acompañante pueda estar con esa mujer si lo desea, pero lo que defendemos a muerte es que no se separe a la madre del bebé, siempre que las circunstancias de salud lo permitan. Nosotros pedíamos refuerzos y una unidad de cuidados intermedios obstétrica para hacerlo.

¿Qué opina de la ley que incluye bajas con reglas muy dolorosas?

Esto al final es perspectiva de género. Son circunstancias que vive la mujer y que hasta ahora no estaban estudiadas. La investigación se centraba en el hombre y se extrapolaba a la mujer, pero esto está cambiando.

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