Avelino Muleiro: "Trump encarna al césar, frente a eso la receta de Kant es pensar por uno mismo”
“La gente se pregunta cómo puede haber gente que vota a la extrema derecha en contra de una democracia liberal, es porque no ven al césar actual como dictador sino como protector”, dice el catedrático de Filosofía y presidente del Grupo Aletheia
Avelino Muleiro es catedrático de Filosofía, fue profesor en la USC y en varios institutos de Vigo, es fundador y presidente del Instituto de Estudios Carballiñenses, es miembro del Consello Social de la USC, preside el Grupo Aletheia de Filosofía y sigue en la brecha publicando artículos en distintas publicaciones. Uno de sus últimas contribuciones es “El retorno de los Césares” en la red Masticadores.
¿Qué pasó con los césares en la antigua Roma?
Rómulo y Remo fundaron Roma en 753 tras aquella historia de que habían sido amamantados por una loba. Una vez que estaba instaurada la República, que estaba apoyada en el Senado, en el primer siglo antes de Cristo apareció un dictador, que era Julio César. Era el general del Ejército de las Galias y pasó el Rubicón con aquella frase “Alea iacta est”. Entonces estaba prohibido que un general pasase a la ciudad de Roma cruzando ese río que la separaba de las Galias o a la inversa. Julio César pasó rompiendo los pactos propios del Senado y se hizo con Roma. Fue considerado como el primer dictador porque impuso sus leyes.
¿El César actual sería Trump?
Yo hablo del retorno de los césares, porque Julio César tenía ese apellido pero luego se transmitió a los siguientes como concepto de dictador. Julio César fue el primero que pasó de las leyes de la República y convirtió la Constitución del Senado en su propia Constitución. Todas las leyes dependían de él, era juez, legislador y general. Tenía el poder absoluto. Cuando hablo del retorno de los césares quien encarna realmente la metáfora es Trump.
Sin embargo, también hay muchos ciudadanos que eligen opciones de ultraderecha sabiendo lo que defienden. ¿Cómo se explica eso?
Claro porque hay que conocer el perfil, en el sentido de que el césar actual no es dictador, es el protector. La gente se pregunta cómo puede haber gente que vota a la extrema derecha en contra de una democracia liberal como esta, es porque no ven al césar actual como dictador sino como protector. Estamos en una época en la que hay una cantidad de bulos y de redes sociales, que son el equivalente a lo que en Julio César serían las normas. El césar pasa por encima de las leyes del Parlamento o del Senado y hace las suyas propias. Entonces, el ciudadano medio ve que está entrando en una época de precariedad y de burocracia, y ven al protector como la persona que va a borrar todas las trabas de la burocracia que prolifera por todas partes. La clase media ve que no es responsable de su propia vida porque aparecen las redes sociales que nos iban a hacer más libres pero nos convirtieron en esclavos.
¿Es buena idea prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años?
Yo creo que no se debe prohibir. Hay filósofos, sociólogos y psicólogos que dicen que hay que buscar otras alternativas para los jóvenes. La ley debería ser una forma de ayudar a la familia en la educación. ¿Dónde se formaban antes las personas? Nos formábamos en la familia, en el colegio y en aquellos momentos en la Iglesia. Eran los tres pilares fundamentales de nuestra formación. ¿Dónde se forma hoy la juventud? En Tiktok, en las redes sociales. Por tanto, hay una falta de formación en valores. Por eso, Nietzsche hablaba del último hombre en su libro Así habló Zaratustra. Coincide con otros autores como Fukuyama, Spengler, Toynbee o Huntington en que la democracia está en riesgo.
¿Qué recetas puede aportar la filosofía en un mundo que parece abocado a ese retorno de los césares?
Yo lo tengo muy claro: la educación. Para mí Kant tiene una frase preciosa que es muy real, Sapere aude: atrévete a saber, que no piensen por ti. En el siglo XVIII, cuando vive Kant, estaba el espíritu de ser libres, los valores de la modernidad que hemos estado siguiendo hasta esta crisis en la que hemos caído. Lo que tiene que decir hoy la filosofía a la juventud y en general a toda la sociedad es que tienes que ser libre, pero pensar por ti mismo. No repitas lo que te digan porque incluso los mensajes del césar van a ir por lo que a él le interesa y eso capta a la juventud que carece de esos valores que tenía la sociedad. Por tanto, la solución no es prohibir, es estar formados y saber cuáles son los límites para actuar con libertad en la sociedad en la que vives.
¿Considera que en los institutos y en las familias se está haciendo esa función de enseñar a pensar a los jóvenes?
No, yo creo que no. Incluso hay muchas familias que son los autores de que sus hijos sigan este camino de no pensar por sí mismos, es decir, dejan que los niños hagan lo que quieran, que no nos molesten y entonces ahí no hay formación. Habría que formar también a los padres.
¿Qué tema abordarán este año en la Semana de Filosofía?
En octubre celebramos la 30 edición, estamos todavía pensando cuál va a ser el tema.
¿En qué consiste el proyecto que tiene con Planeta?
Yo tuve un gran profesor de Lógica Matemática, Jesús Mosterín, que estuvo en todas las jornadas de filosofía desde la primera hasta la 24, cuando falleció. Murió un gran filósofo, para mí un gran amigo, un gran profesor, un gran investigador. Fue el que introdujo en España la lógica matemática, antes se estudiaba en los institutos la lógica aristotélica, la lógica de los silogismos. Llegaba de Alemania con esta formación y la implantó en España. Faltaba un reconocimiento a sus méritos. Llevaba dos o tres años pensando en eso, hablé con Úrsula, su viuda, y ella encantada. Entonces pedí la colaboración de varios compañeros suyos. Dentro de unos meses saldrá el libro con Planeta. Estoy con el título, se llamará “Jesús Mosterín, el filósofo de la verdad” porque para él la filosofía estaba para descubrir la verdad. Por eso nos llamamos Grupo Alétheia.
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