Ayer se cumplieron 25 años de la peor masacre perpetrada por la banda terrorista ETA, que se saldó con 21 muertos, cuatro de ellos niños, y 45 heridos a causa de la explosión de una potente bomba en el centro comercial Hipercor de Barcelona. Además de ser el atentado que más víctimas mortales ha causado en la historia de ETA, éste también supuso un giro radical en la forma de actuar de la organización terrorista, ya que se trató de un ataque indiscriminado y por primera vez todas sus víctimas fueron civiles.