Dos ciudadanos suecos han sido condenados a cadena perpetua en Filipinas por gestionar un negocio de cibersexo con mujeres que se exhibían ante sus clientes a través de Internet, indicaron hoy fuentes judiciales.
Ni refugio para raros, solitarios o tímidos ni, como cantan 'Las Supremas de Móstoles', un 'veneno sin igual'. Internet es para muchos hombres y mujeres una herramienta más que útil para ligar, encontrar pareja o disfrutar de una sexualidad más lúdica e imaginativa. Es la hora del cibersexo.