Una ostra con perla en Arcade para celebrar la fiesta
María Corral, vecina de la parroquia, encontró la gema degustando las ostras, algo que ya le había pasado hace 15 años
La perla fue la protagonista de la Fiesta de la Ostra de Arcade. En esta ocasión, no se trata del éxito de la cantante Rosalía, sino de una perla real, que apareció dentro de una de las ostras que se ofrecían en las casetas de degustación del producto.
Quien encontró la pequeña joya natural, que no alcanza un centímetro de largo, fue María Corral, vecina de Arcade y una habitual de la fiesta. “Estaba en la Fiesta de la Ostra, disfrutando de las vistas y el albariño cuando me encontré algo duro en la boca. Al momento ya me di cuenta de que era una perla”, explica Corral.
María detalla que, en un primer momento, su marido y amigos pensaban que era una broma, pero rápidamente quedaron sorprendidos con el hallazgo. “Fue toda una sorpresa. Por un momento pensé que me la había llegado a tragar, pero al echarla y verla quedaron sorprendidos y se la enseñamos a otros amigos y conocidos que andaban por la fiesta”, asegura.
Sin embargo, este no es el primer encontronazo que tiene María con una perla. Hace unos 15 años vivió esta misma situación. “Ya al morderla supe que era una perla porque me pasó lo mismo hace unos años. En aquella ocasión era diminuta, redonda y de un color gris nacarado muy bonito. Esta es más grande, pero no llega al centímetro. Es de color blanco, pero no era del todo esférica”, afirma.
Al preguntarle por el futuro de la nueva gema, María aseguró que se la regaló a una amiga. “Mi amiga lleva muchos años viniendo a la fiesta conmigo, nunca se la pierde, y pensé: ¿Qué mejor regalo que una perla?”, comenta Corral, quien señala que su amiga manifestó su intención de poner la perla en un anillo para conservarla en el tiempo.
Tras este segundo encuentro hay quien se plantea como es posible encontrarse dos perlas comiendo ostras. María baraja la posibilidad en que la clave sea la masticación del producto y una muy buena suerte. “Dicen que no es fácil encontrarlas porque hay mucha gente que las come asiduamente y esto nunca les pasa. Ya es la segunda vez. Mucha suerte la mía o, tal vez, casualidad. Puede ser que a mí me gusta masticar y saborear más el producto mientras que otras personas no lo hacen”, razona.
Balance
Desde el Concello de Soutomaior, que celebró el hallazgo de María en redes sociales, calificaron esta edición de la Fiesta de la Ostra de “éxito”. Hasta la carpa del Peirao, que ofrecía unas vistas privilegiadas desde el fondo de la ría de Vigo, se acercaron más de 45.000 personas y se vendieron más de 100.000 ostras a lo largo del fin de semana.
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