Felipe VI alerta del desgaste democrático y llama a preservar la convivencia frente al auge de los extremismos
Mensaje del Rey
El Rey apela al diálogo, al respeto y a la ejemplaridad política en un Mensaje de Navidad marcado por la preocupación social y el recuerdo de la Transición
El rey Felipe VI ha hecho este 24 de diciembre un llamamiento a la convivencia democrática y a la responsabilidad colectiva durante su tradicional Mensaje de Navidad, en el que ha advertido del hastío ciudadano, la pérdida de confianza en las instituciones y el auge de los extremismos, radicalismos y populismos. El monarca ha instado especialmente a la clase política al diálogo, al respeto y a la ejemplaridad en el ejercicio de sus funciones.
Desde el Palacio Real, escenario elegido por segundo año consecutivo, Felipe VI ha señalado que la tensión política y la desafección social alimentan la incertidumbre, especialmente entre los jóvenes, y ha recordado que España ya fue capaz de superar etapas complejas gracias al consenso y al compromiso colectivo.
La Transición y Europa como ejemplo de unidad
El Rey ha recurrido a dos hitos clave de la historia reciente —el 50 aniversario del inicio de la Transición y la entrada de España en la Unión Europea en 1986— para subrayar la capacidad del país de superar desafíos mediante el entendimiento. Ha recordado que la Transición fue “un ejercicio colectivo de responsabilidad” que permitió construir un futuro de libertades basado en el diálogo.
Felipe VI ha destacado que aquel proceso culminó con la Constitución de 1978, definida como “el conjunto de propósitos compartidos” que permitió integrar la diversidad del país y sentar las bases del actual sistema democrático. También ha valorado la adhesión a la UE como un paso decisivo para consolidar las libertades y la modernización de España.
Advertencia ante el desánimo social
El monarca ha reconocido que España atraviesa “tiempos exigentes”, marcados por el aumento del coste de la vida, las dificultades de acceso a la vivienda, la incertidumbre laboral derivada de los cambios tecnológicos y el impacto de los fenómenos climáticos extremos.
A ello se suma, ha advertido, una creciente sensación de desencanto y desafección hacia la política. “Son realidades que no se resuelven ni con retórica ni con voluntarismo”, ha subrayado, recordando que los grandes avances del país siempre han sido fruto de la voluntad compartida y del esfuerzo colectivo.
Llamamiento al diálogo y a la ejemplaridad
Felipe VI ha alertado de que la falta de confianza alimenta a los extremismos y ha subrayado que “no basta con recordar el pasado” para evitar errores, sino que es necesario actuar con responsabilidad en el presente. En ese sentido, ha pedido diálogo, respeto y escucha, así como un comportamiento ejemplar por parte de los poderes públicos.
“El respeto al otro, la empatía y la dignidad de las personas deben estar en el centro de toda acción política”, ha señalado, insistiendo en que las ideas no deben convertirse en dogmas ni las discrepancias en amenazas.
“España es un proyecto compartido”
El discurso ha concluido con un mensaje de confianza en el futuro y una llamada a afrontar los desafíos desde la unidad. Felipe VI ha recordado que la convivencia democrática es una construcción frágil que requiere cuidado diario y ha animado a los ciudadanos a avanzar juntos, sin miedo ni confrontación.
“España es un gran país, lleno de talento e iniciativa”, ha afirmado el Rey, convencido de que el país podrá superar los retos actuales si lo hace desde el compromiso común, la confianza mutua y el sentido del bien común.
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