Los tableros de cascarilla de arroz que triunfan en Europa
La firma pontevedresa Birdmind logró el éxito fabricando material para muebles con estos productos agrícolas y conchas de mejillón
Una idea que empezó por la afición de un joven en el garaje de su casa familiar acabó convirtiéndose en una empresa exitosa que hace tableros a base cascarillas de arroz siguiendo la filosofía de la economía circular. Se trata de la pontevedresa Birdmind, cuyo fundador y actual CEO, David Camba García (Caldas de Reis), puso en marcha en O Campiño en 2024.
“Siempre se me dio por hacer pequeños inventos y hace 6 años se me ocurrió la idea de buscar una alternativa a los tableros convencionales que proceden de la madera. Durante dos años conseguí comercializar los tableros que tenían unas características algo superiores a los convencionales con desperdicios y un alto volumen de producción”, explica David.
Este emprendedor eligió la cascarilla de arroz porque afirma que “España produce un 30% del arroz europeo y eso genera muchos desperdicios de cascarillas. También usamos otros deshechos agrícolas y tenemos una segunda gama a la que le añadimos un porcentaje de concha de mejillón en polvo. Con ello empezamos este año”. El motivo de la incorporación de este molusco gallego obedece a que “el tablero estándar hecho solo con cascarilla de arroz tiene una cualidades muy buenas contra el fuego, pero no llegábamos a la mayor certificación para ello. Así que, siguiendo nuestra filosofía, estuvimos buscando otro residuo que tuviese una resistencia al fuego muy buena y en la concha de mejillón su mayor composición es el carbonato cálcico, así que llegamos a la mayor certificación y damos salida a otro residuo importante”. A este respecto, David explica que solo hay una empresa gallega que se dedica a recibir las conchas de los cocederos y, tras un proceso de limpieza y triturado, se las suministran en polvo.
La línea de negocio más importante de Birdmind es la fabricación y venta de tableros para comercializar a las carpinterías que crean los proyectos de sus clientes. “Su carpintería se pone en contacto con nosotros y realiza el producto final con nuestros tableros. También hacemos stands y muebles bajo pedido. Por ejemplo, si viene una firma y nos pide un mostrador, lo hacemos”.
Actualmente, esta empresa pontevedresa tiene compradores en toda España, Dinamarca, Suecia, Italia y Reino Unido. “En Dinamarca hay una arquitecta que va a sacar una línea exclusivamente con nuestros tableros”, explica David, y añade que “Sony montó su stand del Mobile World Congress con nuestros tableros, la empresa Castrosua está haciendo las mamparas de unos buses eléctricos con nuestros productos e hicimos tótems para la colocación de obras en el Museo Guggenheim de Bilbao”. Además, en Mallorca hicieron un restaurante y una clínica con los productos de Birdmind y una cadena de restauración abrirá un restaurante en Ghana con los tableros de sello pontevedrés y restos de mejillones de las Rías.
David Camba afirma que “estamos colaborando con firmas de retail e intentando cerrar acuerdos, pero todavía no puedo adelantar nada”.
Un referente para la FP
Birdmind es también un referente para alumnos de Formación Profesional, puesto que organiza visitas con centros como los CIFP A Xunqueira, de Pontevedra, y el Valentín Paz Andrade, de Vigo. “Yo era como ellos. Quiero que sepan que si se empeñan en desarrollar algo hay instrumentos, tanto de la administración como de otros, que te pueden ayudar a sacar el proyecto adelante”. De hecho, para David una de las cosas que más le gustan es cuando explican su producción con la que “quizá ayudemos a que a alguno se le encienda la bombilla y tenga una idea. Nos gusta mostrarles el apoyo”.
Así nació Birdmind, una empresa pequeña con una docena de trabajadores que es capaz de atravesar fronteras con un producto cuya elaboración se hace al 100% con energías renovables y que ya cuenta con el galardón de los Premios Emprende XXI. Con todo, su fundador recuerda la importancia de la ayuda financiera. “Gracias al IGAPE tuvimos la mayor subvención y ahora tenemos una trituradora industrial que fabricamos a medida”, explica David quien mantiene “el deseo de crecer”.
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