Marina Montero y Eduardo Flores, premios Lazarillo 2025
Los galardones se entregaron por segundo año consecutivo en el Salón do Libro Infantil e Xuvenil de Pontevedra
Marina Montero Aguirre con la novela juvenil “Sobre cristales rotos” y Eduardo Flores Marco con el álbum ilustrado “Superburro y Zorroplás” son los ganadores de la 65 edición de los Premios Lazarillo 2025. Se trata de los galardones independientes más antiguos de la literatura e ilustración infantil y juvenil en las cuatro lenguas del Estado que otorga la Sección Española del IBBY (International Board on Books for Young People), denominada Oeply.
La ceremonia tuvo lugar ayer por segundo año en el Salón do Libro Infantil e Xuvenil de Pontevedra. Unacoral de niños de colegios de la ciudad abrió el acto tras el que el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, saludó en todas las lenguas de España y la árabe, en alusión a Palestina, país invitado de este año al salón. Almudena Hernández de la Torre, subdirectora adjunta de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas del Ministerio de Cultura subrayó que “el acceso a la lectura debe ser un derecho de los menores y compete a los poderes públicos protegerlo”. La representante del Gobierno también destacó la buena calidad de la literatura infantil en España, “que va dirigida a un público muy exigente cuyas críticas son implacables”.
José Díaz, presidente de Oepli, afirmó que “premiamos a las mejores obras inéditas para fomentar la difusión de nuestros mejores autores, con el ánimo de velar por la creatividad y la calidad de los libros para jóvenes y pequeños”. Según indicó tras el acto, concurrieron medio centenar de obras a esta edición, menos que en otras ocasiones debido a que se limitó al ámbito estatal.
La viguesa Ledicia Costas fue la única gallega hasta la fecha en ganar en tres ocasiones este galardón.
Marina Montero Aguirre: “De pequeña cambiaba las letras de sitio y hoy escribo”
Marina Montero Aguirre (Burgos, 1990) estudió Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos, pero su afición por la escritura le llevó a publicar nueve libros, todos ellos destinados a un público juvenil. “Sobre los cristales rotos” será el décimo y narra una historia que se basa en la tradición de un oficio antiguo: el trabajo del vidrio, con unos protagonistas adolescentes.
El jurado valoró su originalidad y ella explica que la idea surgió “en la propia historia de mi madre y mi tía Covadonga, con las que me crié, y a las que les encantaba llenar sus casas con objetos históricos. Por eso, entre los protagonistas están los objetos de cristal de colores”. La narración está ambientada, además, en la Real Fábrica de Cristales de la Granja de Segovia, y transmite una gran carga emocional.
Para Marina Montero, este es su primer Premio Lazarillo, pero ya logró, entre otros, el Premio Gran Angular con la novela “Hoy honramos a los vivos”; y el Premio Algar de Literatura Infantil. Con “Sobre cristales rotos” espera volver a acercar la literatura a los jóvenes a los que anima a leer y recuerda que “de pequeña cambiaba las letras de las palabras y ahora escribo para los niños. Al Lazarillo de Tormes le llamaba Ladrillazo de Tormes y cuando le dije a mi madre lo del premio nos echamos a reir”.
Más allá de la cuantía económica del Premio Lazarillo, que son 6.000 euros, espera que esta novela, que muestra a los jóvenes un oficio tradicional, salga publicada en los próximos meses. Mientras, Marina continúa como docente y escritora para los pequeños.
Eduardo Flores Marco: “El libro quiere transmitir a los niños la belleza del fracaso”
Eduardo Flores Marco (Zaragoza, 1970) es escritor e ilustrador con 21 obras publicadas destinadas a un público juvenil, a la que se sumará “Superburro y Zorroplás”, un álbum ilustrado en el que llevan su sello tanto las palabras como los dibujos.
En este caso, el jurado valoró “el humor, la gama cromática y el ritmo de los acontecimientos en los que la obra consigue captar y mantener la atención del lector en todo momento”.
Eduardo Flores señala respecto al cuento que, “este género es maravilloso porque en un poco espacio de tiempo construye una historia que tiene un desarrollo y un desenlace. Aunque parezca fácil no lo es”. El título de este álbum ganador, de 40 páginas, se inspira en los antiguos tebeos de la generación boomer como “Carpanta”. “En este caso, la idea argumental surge a partir de un fracaso sin paliativos que tuve yo mismo hace un año y pensé que podía ser interesante como punto de partida. Yo era consumidor de tebeos en los que fracasar era algo sustancial. Por ejemplo, como en el caso del Coyote que nunca atrapaba al correcaminos. Sin embargo, el cine sí que nos plantea el fracaso desde un punto de vista más optimista como una experiencia que nos hace aprender. Así que la idea que me llevó a desarrollar este libro fue transmitir a los niños la belleza del fracaso a través de los personajes”.
Los protagonistas de “Superburro y Zorroplás” son unos superhéroes que no logran lo que persiguen, pero aprenden de su aventuras por el camino. Este álbum espera salir a la calle en las próximas semanas.
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