Yelko y los pasos equivocados

Publicado: 07 ago 2015 - 12:27 Actualizado: 06 ago 2015 - 04:13

En los últimos días se conoció que Yel-ko Pino se negaba a jugar con el Celta B y optaba por agarrarse a un contrato que lo sitúa esta temporada como un miembro del primer equipo. Legalmente, tiene todo el derecho a reclamar su situación, pero, en la práctica, el mediapunta debería saber que esta situación se gana en el campo y, hasta el momento, Yelko Pino no lo hizo.

Para formar parte de la primera plantilla del Celta o cualquier otro equipo de Primera, el futbolista debe demostrar sobre el césped que se lo merece. Yelko no tuvo ni la continuidad ni el liderazgo ni el juego necesario en el Celta B como para ganarse un sitio en la plantilla que dirige Eduardo Berizzo.

Antes de agarrarse al contrato, Yelko Pino debería comenzar este año en el filial y realizar veinte partidos al nivel que acabó el pasado curso en la escuadra juvenil de División de Honor. Es decir, manejar al equipo, marcar los tempos del partido, dar asistencias, hacer mejores a sus compañeros. Si lo hace, por calidad, podría ser uno de los mejores jugadores de Segunda B y, seguramente, no tendría que apelar al contrato, la oportunidad llegaría por merecimientos. Y el mejor ejemplo lo tiene en la evolución de Santi Mina.

No obstante, hasta el momento, Yelko sólo sacó en contadas ocasiones su calidad en el filial. ¿Debería preguntarse los motivos?

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