Volvamos a Galilea

Publicado: 21 abr 2026 - 03:00
Opinión.
Opinión. | Atlántico

No es mío el título lo copio de un “Cursillo de Cristiandad”, es cierto que los cristianos nos estamos olvidando de nuestro origen, Jesús, que inició todo su gran mensaje en Galilea. Después de tantos siglos aún seguimos sin ser verdaderos embajadores de la paz, recordemos a Juan 14:27: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo", Jesús ofrece una paz interior profunda y espiritual que no depende de las circunstancias externas, a diferencia de la paz temporal o superficial que ofrece el mundo. Es un regalo de tranquilidad, confianza y fortaleza divina.

¡Cristianos hagámonos oír!, no sigamos la cultura que estamos viviendo, con nuestro afán, esfuerzo e integridad personal trabajemos para que la cultura y la sociedad que durante milenios nos trajo la igualdad, la libertad, el conocimiento vuelva, sí, gracias a esa cultura hemos avanzado científica y técnicamente, es otra acción más que aportó el cristianismo. Salgamos sin miedo y mostremos lo que creemos con nuestra forma de ser, de actuar, de luchar por no perder la sociedad de libertad, cultura, y amistad que tanto necesita el mundo en que vivimos.

¡Salgamos al mundo, no nos refugiemos en nuestras iglesias y nuestros movimientos!, sigamos a Jesús tal como dijo en el “sermón de la montaña” Mt 5,13-16: “Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. Preguntémonos si estamos actuando así, por eso tenemos que ver los orígenes y seguirlos, nos lo está diciendo León XIV, no valen disculpas, lo dijo Juan Pablo II: “Debemos defender la verdad a toda costa, incluso si volvemos a ser solo doce.” Recordar el final de la canción de colores que cantamos los cursillistas: “La Iglesia es el Cuerpo de Cristo que vive en la historia. A la Iglesia entré por el Bautismo que Cristo me dio. Y por eso mi orgullo se exalta y grito en voz alta ¡Iglesia soy yo!”.

Contenido patrocinado

stats