Toros, caballos

Publicado: 16 jun 2026 - 03:41
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Opinión. | Atlántico

Para alegría de muchos, entre los que me cuento, la tauromaquia parece avanzar hacia su desaparición, con más lentitud de lo que nos gustaría, eso sí. Pero los datos confirman que cada año hay menos ferias taurinas en un declive que parece imparable. En Galicia, su presencia siempre ha sido muy reducida y de hecho, solo consta un torero destacado, Celita, y la existencia de tres plazas permanentes, dos de las cuales ya no existen, la de Noia, que fue demolida, y la de Coruña, reconvertida en multiusos donde hace años que no hay una corrida. Queda Pontevedra, que mantiene todavía dos fechas al año, aunque ni siquiera así llena. Parece cuestión de tiempo que también eche el cierre definitivo, aunque es cierto que esta rareza es una especie de signo distintivo de la Boa Vila, muy suya en casi todo. Su alcalde, el nacionalista Lores, le puso la proa desde el principio -y hace bien- y pese a ello va para 25 años.

Pero en cambio, no son pocos los que aplauden la permanencia y expansión, como parte de la cultura gallega, de los curros, algunos de los cuales alcanzaron fama nacional, como Sabucedo. Se trata de un rito cargado de tradición, pero también cada vez más fuera del tiempo, habiendo perdido casi todo su sentido original, el marcaje de caballos para beneficio de la parroquia. Ahora parece más una fiesta turística donde aunque no hay sangre ni posturitas, como en el toreo, hay violencia, hierros y fuego. Este domingo se celebró en Mougás, uno de los más importantes de Galicia, con casi 700 caballos y, como contaba uno de los organizadores, cada vez más dificultades para seguir adelante, de lo que no me voy a quejar. Galicia cuenta con una cabaña equina en libertad enorme, en especial en los montes del Miñor y Baixo Miño, y esa es una riqueza. Los curros, en cambio, pertenecen a un pasado que cada vez queda más lejos.

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