Stellantis, Portugal

Publicado: 24 ene 2025 - 01:30

El promotor del lamentablemente frustrado Porto Cabral preguntaba a menudo a los medios de Vigo qué pasaría si un día Stellantis opta por cerrar en Vigo, trasladar parte de su producción o reducirla de forma significativa. De hecho, lo segundo y lo tercero ha pasado con el reparto de trabajo con las plantas satélite de Portugal y Madrid. La respuesta es de cajón: Detroit. La ciudad americana fue la capital mundial de la automoción (y de la música, con la Motown), pero una concatenación de decisiones llevó el conglomerado a su fin. Y con ello a la propia ciudad, que ha sido la que más habitantes ha perdido en todo el mundo, hasta el punto de que su ayuntamiento acabó por declararse en quiebra al ser incapaz de afrontar los gastos corrientes de mantenimiento. Por eso apostaba Porto Cabral por añadir un tercer soporte al coche y la pesca, con un parque de ocio y comercial capaz de atraer al año más de 12 millones de visitantes. Lo hace en Zaragoza con un espacio similar y en Vigo se esperaban incluso cifras mejores por la posición de la ciudad en el medio de la eurorregión. Ya nada sirve lamentarse por la leche derramada.

Pero al menos la primera parte de la oración ha quedado descartada. Stellantis, tras un proceso que ha resultado excesivamente largo, ha confirmado su apuesta al menos durante otros diez años por Vigo con la plataforma eléctrica, pieza clave sobre la que montar todo, y la imversión de 500 millones en una década. Como diría Piqué, “se queda”. Un respiro, aunque nada es seguro. Véase lo que ocurre al otro lado del Miño, donde el sector de la automoción se encuentra en serio peligro de colapso, con varios cierres de firmas auxiliares ya confirmados, una crisis inesperada que ha golpeado por sorpresa al Norte de Portugal. Definitivamente, el futuro no está escrito, aunque las acciones de hoy cimientan los resultados de mañana.

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