El Sireno, símbolo de Vigo, quién lo diría

Publicado: 12 oct 2026 - 05:00
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Hace 35 años que se plantó el Sireno en la Porta do Sol de Vigo. Fue en los estertores del largo mandato de Manuel Soto, quien en sus dos últimos años decidió/pudo/quiso hacer todo lo que no había hecho en los diez anteriores. Una auténtica epifanía urbanística, similar a la de Doc PS con la vivienda, descubierta ahora tras ocho años de presidencia.

Soto puso en marcha un proceso exprés de transformación que quería dejar huella y lo ha conseguido. Fue entonces, en 1990 y 1991, cuando se construyeron los túneles de Plaza de España y Travesas, incluida la reforma de la plaza de América, y se planificaron los pasos de Martínez Garrido y Doblada, que se harían más tarde. Y también cuando se instalaron grupos escultóricos que se han hecho célebres: el monumento al trabajo en Gran Vía, los famosos forzudos que ahí siguen pese a varias amenazas de “desahucio”, y los Caballos de Oliveira que dan la bienvenida a Vigo desde la plaza de España. Y sobre todo el Sireno, de Paco Leiro, cuyo nombre original no era ese sino O Home Peixe, pero que rápidamente fue rebautizado. Leiro hizo fortuna en Vigo como autor de otras obras en la calle, en especial el Bañista de la plaza de la Estrella y el Nadador de A Laxe, que ahí se mantienen. Pero es verdad que su impacto ni se acerca al Sireno.

Creo que nunca una escultura urbana provocó tantas opiniones, divididas entre los que le parecía un bodrio inaceptable, lo que pensaban (pensábamos), que la ubicación no era la adecuada, y los que les daba igual o les gustaba. Con el paso de los años han cambiado muchas cosas, pero el Sireno sigue donde estaba y se ha convertido en un símbolo de Vigo, que aparece a menudo en las imágenes de la ciudad al lado del puente de Rande o Samil. Muchos cambiamos de opinión y dimos por bueno su emplazamiento, en una Porta do Sol que ahora sí es una plaza. El Sireno, símbolo de Vigo, quién lo habría imaginado en 1991.

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