Santiago Apóstol, patrón de España

Publicado: 25 jul 2026 - 02:00
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El 25 de julio es un día luminoso no solamente para España sino también para la totalidad de los pueblos que conforman la Hispanidad.

En tal fecha se celebra el martirio del hijo del Zebedeo o sea del primer Apóstol que con su sangre dio testimonio de Cristo.

Según una piadosa tradición, Santiago predicó el Evangelio en la Hispania romana, llegando, también según la tradición, hasta las lejanas tierras donde la tierra terminaba o sea el Cabo de Finisterre.

Santiago regresa a Palestina donde es decapitado. Sus discípulos recogen el cuerpo sin vida y lo llevan a la Hispania por él evangelizada. Una vez allí, lo entierran en medio de los frondosos bosques gallegos del noroeste. Y allí permanece siglos enteros sin que nadie supiese donde estaba.

Fue a principios del siglo IX cuando un ermitaño vio brillas en la noche unas luces sobrenaturales en un lugar después conocido como “campo de la estrella” (Compostela)

El obispo Teodomiro ordena hacer excavaciones y es así como encuentran los restos del Apóstol.

Sobre el sepulcro se construyó una ermita, luego una pequeña iglesia, después un templo románico y así hasta llegar a la imponente catedral que hoy admira todo el mundo.

La tumba del Apóstol se convirtió en lugar de peregrinaciones que atraía gente venida de toda Europa; todo un santuario digno de estar a la altura de Roma o Jerusalén.

Esa es la razón por la cual a Compostela se le dio un nombre significativo: La Jerusalén de Occidente.

Y cuenta la tradición que, durante las batallas de la Reconquista, el Apóstol se aparecía montando un brioso caballo blanco y ayudando de manera decisiva a las tropas cristianas.

Durante aquellos siglos de la Reconquista, nació la Orden de Santiago, formada por valientes caballeros que se encargaban de proteger a los peregrinos que, siguiendo el camino de las estrellas (Vía Lactea) se dirigían a Compostela.

Dichos caballeros, cubiertos por una capa blanca, en su pecho tenían una Cruz en forma de espada -o si se prefiere- una espada en forma de Cruz.

De este modo querían significar que aquellos protectores de peregrinos eran a un mismo tiempo monjes y soldados. Como monjes oraban para que no les faltase la ayuda de Dios y como soldados combatían valientemente para acabar con las injusticias.

Cuando España llegó a tierras del Nuevo Mundo, llegó también el culto al Apóstol Santiago a quien en Hispanoamérica también se le vio montando un caballo blanco combatiendo a los idólatras y defendiendo a los cristianos.

Varias ciudades llevan en América el nombre de Santiago, entre ellas: Santiago de Querétaro (México), Santiago de Cuba, Santiago de Chile y una larga lista que no cabría en este espacio.

En el Perú son famosas las fiestas que, en Cuzco, en pleno corazón de los Andes, se hacen en honor del Apóstol Santiago.

La devoción por el Apóstol hace honor a los tiempos heroicos en que España era grande porque luchaba por la Fe y en defensa de su territorio.

El Apóstol Santiago es el prototipo del caballero español que anda por esos caminos de Dios buscando, como dijera Don Quijote, “desfacer entuertos”

25 de Julio. Fiesta grande en toda España por ser la fiesta del Apóstol de Cristo a quien los españoles deben la Fe. Un Apóstol cuya devoción ha dejado una huella profunda en el espíritu hispánico.

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